NFC Oeste desde dentro

Qué hay detrás de la suplencia de Jared Goff en Los Angeles Rams

El número 1 del draft continúa esperando la oportunidad de debutar en Los Angeles Rams, mientras el equipo tiene un récord negativo.

Qué hay detrás de la suplencia de Jared Goff en Los Angeles Rams

Cuando a finales del pasado mes de abril el comisionado Roger Goodell leyó la primera elección del Draft de la NFL 2016 casi todos asumimos que Jared Goff sería el quarterback titular de la franquicia de Los Angeles prácticamente desde el primer día. Entre Carson Wentz y él no había color. Mientras el chico de North Dakota State estaba lejos de poder saltar a un campo profesional, Goff había sido tres años titular en una conferencia de primera división.

Mucha parte del debate pre-draft se centró en las universidades para las que jugaron, pero no el ataque que ejecutaron. Mientras Wentz era responsable de las protecciones de la línea ofensiva y comandó un ataque más “parecido” al de los pros, Goff fue líder de una “spread-offense”, sin tomar apenas un snap bajo el center, ajustar una protección en la línea o cantar una jugada en el huddle. Esta adaptación al sistema NFL ha sido el factor número uno por el que Philadelphia ha podido estar jugando con su novato desde la semana 1 y Los Angeles no.

Dicho esto, ya no estamos en agosto o comienzos de septiembre. Vamos pasando hojas del calendario, nos encontramos en noviembre y Goff sigue siendo el quarterback nº 2 de los Rams. Obviamente, si no está jugando es porque no está preparado para hacerlo. Con el equipo con un récord de 3-4 y un quarterback titular, Case Keenum, tan limitado, la franquicia californiana ya habría movido ficha de poder hacerlo. Keenum está haciendo un trabajo simplemente aceptable al frente de la ofensiva. No es un quarterback número 1 de NFL y se nota. Una de sus deficiencias está en la progresión de las jugadas y aguantar el balón lo suficiente hasta que sus compañeros queden abiertos.

En el partido contra Buffalo vimos un ejemplo claro de esto en un tercer down clave hacia el final del choque. Los Rams juegan en el lado izquierdo una “sucker route” con sus dos receptores ante una defensa de Bills que está en zona en ese lado con un cornerback hombre a hombre aislado en el otro lado. Ante el blitz, Keenum no mantiene la calma en el pocket y pese a estar bien protegido suelta un pase mal y rápido a su runningback corto del primer down en lugar de enviar el balón a su compañero completamente solo pasadas las cadenas.



El otro área importante donde Keenum está sufriendo es contra el blitz y el pass-rush en general. Su quarterback rating baja de un notable 94.1 cuando no es presionado a un 33.6 cuando sí es presionado. Para comparar, un pase incompleto supone un QB rating de 39.6.



En la siguiente jugada  del partido ante Seattle de la semana 2 vemos una pequeña muestra. No es un pase fácil por supuesto, pero un mejor intento hay que pedírselo a un quarterback de nivel profesional.

A tenor de lo que estamos viendo de Keenum y llegados a este punto del año podemos empezar a inclinarnos por dos razones para la suplencia de Goff: 1- El staff técnico de Los Angeles, encabezado por el head coach Jeff Fisher más el coordinador ofensivo Rob Boras y el quarterback coach Chris Weinke, no está haciendo bien su trabajo de desarrollar al rookie. 2- El jugador está tardando más de lo deseado en interiorizar los conceptos del ataque o lo que pueda ser peor para el equipo, es incapaz de controlar ciertos aspectos mínimos del juego. Desde 2011, cuando el nuevo convenio colectivo cambió la estructura salarial de los novatos de 1ª ronda dramáticamente, 17 quarterbacks se han elegido en primera ronda. Sólo dos de ellos, Jake Locker y Johnny Manziel, tardaron más que Goff (hasta ahora) en jugar. Ambos están actualmente fuera de la liga. Esta segunda posibilidad sería dramática para la franquicia.

Un aspecto a tener muy en consideración es que la ofensiva de los Rams, complicada como cualquiera que hablemos dentro de la NFL, no es de las más intrincadas de la liga. Es un ataque basado en el juego de carrera, que forma en un número considerable de snaps en personal base (dos wide receivers) y que no tiene unos esquemas de rutas de los más complejos. Eso nos lleva a lo que hablábamos al principio, que Goff está fallando en aspectos más referidos a la posición de quarterback que al sistema de ataque: el dropback y su timing con los receptores, la lectura de las defensas tras playaction, saber ajustar las protecciones de la línea, etc. Hasta que no tenga dominado estos “mínimos” Fisher no lo insertará en la alineación titular.

Por supuesto nada está perdido para los Rams. A nadie lo eligen número 1 del draft así como así. Las habilidades y el potencial de Goff siguen estando ahí para cuando finalmente esté disponible para jugar. Quizás en su caso haya que tener un poco más de paciencia de lo habitual. Fijaos en su mejor pase de la pretemporada, el día de su debut ante Dallas. Ante una cobertura con dos safeties profundos, fija con la mirada al safety del lado izquierdo lo suficiente para generar espacio para la ruta “post” de su receptor del slot derecho. El pase es perfecto, partiendo por la mitad a los dos safeties, y solo un fallo de su compañero en la recepción evita la gran jugada. Acciones así están deseosos de ver todos los aficionados de los Rams.