NFC Norte desde dentro

Stafford quiere ser importante y lo está logrando

Mirando sus estadísticas, en los siete partidos que ha jugado este año, vemos que su porcentaje de completados es el más alto de su carrera.

Stafford quiere ser importante y lo está logrando

Lo primero que voy a hacer es pedir perdón a los aficionados de los Lions. Pido perdón porque esta semana voy a hablar, y bien, de su equipo. Es decir, el domingo, después de tres victorias consecutivas, les toca perder. La maldición es así.

Una vez asumido esto, vayamos con el artículo.

Los Detroit Lions juegan bien en ataque. Muy bien en muchas fases de los partidos. Se habla, en cualquier tertulia “footballistica”, de lo bien que le ha venido a Stafford la retirada de Calvin Johnson. Vamos a ver, eso no le puede venir bien a ningún quarterback de la liga. Un jugador como Megatron no lo encuentras si no cada cierto tiempo, así que no me convence esa explicación. Otra cosa es que su coordinador ofensivo le haya abierto un nuevo abanico de posibilidades y que él haya asumido que eso es lo que tiene que hacer. Evidentemente, esto te lo da la experiencia y forma parte del aprendizaje de cualquier jugador en cualquier deporte. La juventud te hace ser impulsivo, vehemente, atrevido y, muchas veces, eso no es bueno.

Ahora vemos a un Stafford mucho menos precipitado y jugando con muy pocos riesgos. Mas cerebral. Más experimentado.

Si le echamos un vistazo a sus estadísticas, en los siete partidos que ha jugado este año, advertimos que su porcetaje de completados es el más alto de su carrera (68%), pero, además, su promedio de yardas por pase también es el mas alto (7’9). Y sin necesidad de buscar lanzamientos de 40 yardas a dobles coberturas.

Situaciones de screens, pases rápidos a slants, crossing routes, e involucrar a sus runningbacks en el juego de pase, hace que Stafford suba su porcentaje de completados y, aunque el balón no viaje muchas yardas por aire, el sistema ofensivo de Jim Bob Cooter permite a los receptores hacer esas mismas yardas, pero con el balón en las manos. El sistema ofensivo ha cambiado y trabaja por sí solo para que el QB se vea beneficiado.



El equipo de la ciudad de Detroit es uno de los que mejor, y más, juegan situaciones de screen pass. Ya sean bubble screen, tunnel screen o cualquiera de sus variantes, el ataque las interpreta muy bien. Golden Tate es un jugador que ha nacido patra jugar estas rutas. Rapido, con aceleraciones expolosivas y con una muy buena lectura de los bloqueos y las reacciones de la defensa. Los Lions son muy peligrosos cuando sus hombre la línea salen a bloquear campo abajo.



Además, las lecturas de Stafford pre-snap han mejorado mucho (como hemos visto en el video anterior) y eso le permite buscar mejores opciones una vez que le llega el balón tras el snap. No es tan necesario los play action que tanto jugaba años atrás para mover a las defensas. Esto también le da un respiro a su línea ofensiva, que sigue sin ser buena en protección de pase. Decisiones rápidas ante los movimientos que la defensa te ofrece. O, incluso, provocarlas tu.



Stafford ha madurado y se ve a la legua. Rifar el balón es cosa del pasado. Es muy difícil ver al QB lanzar a más de 25/30 yardas. Sin duda, con gente como Marvin Jones, es posible que lo intente en alguna ocasión, pero no necesitan esos viajes tan profundos porque mueven las cadenas como yo no le había visto nunca. Y con muchísimas bajas en el backfield, que eso lo hace aún más difícil.

De momento han conseguido ganar cuatro partidos de los siete que han jugado y lo que es mucho más importante: dan la sensación de ir progresando. La defensa empieza a ajustar mejor. Más presión desde su línea defensiva y mejor cobertura en la secundaria. Son capaces de no irse del partido y dejar que su ataque termine el trabajo con remontadas en el último cuarto. Esto nos deja el regusto de ser un equipo compacto, duro y difícil de batir. Un equipo peligroso, justo lo que se esperaba de ellos.

Nadie les pide que sean equipo de playoffs este año y, precisamente, esa falta de presión les beneficia y les da tiempo para seguir creciendo como lo están haciendo en este 2016. Los Lions están ahí, al acecho, y afilando el colmillo por si los Packers no terminan de resolver sus problemas. Stafford quiere ser importante y lo está logrando.