NFC Norte desde dentro

La defensa convierte a Green Bay Packers en aspirante a todo

Esos Packers que no hace mucho necesitaban hacer 30 puntos para ganar partidos, ahora pueden estar varios drives sin anotar y seguir peleando.

La defensa convierte a Green Bay Packers en aspirante a todo

Tenía muchas ganas de escribir estas líneas. Los Green Bay Packers tienen una defensa digna de un aspirante a todo. Sí, esos mismos Packers que no hace mucho necesitaban hacer 30 puntos para ganar partidos, ahora se pueden permitir el lujo de estar varios drives sin anotar (algo que ya es común) y seguir estando en el partido para que, en cualquier acción maravillosa de su quarterback, la victoria caiga de su lado. Igual que se criticó a Capers en su momento, ahora se merece el reconocimiento de la parroquia casera.

También es cierto que el juego aéreo tiene alguna laguna y que, a veces, el rival explota esa debilidad, pero es un grupo de jugadores jóvenes que aprenden rápido y con actitudes, y aptitudes, que nos hacen ser optimistas. Hay que recordar que su cornerback titular, Sam Shields, lleva varias semanas sin jugar, algo que se tiene que notar sí o sí.

El poderío de esta defensa reside en su línea defensiva. Esta unidad está jugando a un nivel que yo no recordaba. Nick Perry está dando muestras de por qué se le ha dado tanta confianza cuando no parecía que fuese a funcionar. Los rookies Clark y Fackrell (de éste ya os hablé en verano y es una debilidad personal) se están integrando al esquema Capers a la velocidad de la luz. Clay Matthews está disfrutando (y nos está haciendo disfrutar a nosotros) alineado por fuera y golpeando a todo el que ronda el pocket. Letroy Guion es ese nose tackle que Capers siempre ha necesitado para defender bien. Y luego está Mike Daniels. Auténtica estrella de esta defensa, jugador superlativo y que hace mejores a los que le rodean. No es una estrella de este equipo, es una estrella de la liga.

Pero esto lo podíamos ver venir porque, el último año, esta misma unidad ya jugó bien y las nuevas adquisiciones le han elevado el nivel. Sin embargo, donde realmente el equipo ha subido varios peldaños (bajarlos era casi imposible) es en la tan criticada posición de inside linebacker. Aunque no adelantemos acontecimientos, vamos paso a paso.

Green Bay Packers recibe dos yardas por intento de carrera. Dos yardas. Por intento de carrera. A ver, esperen, que lo repito: DOS YARDAS POR INTENTO DE CARRERA. Es decir, si el rival usase los cuatro downs para atacar a la defensa quesera por tierra, se quedarían a dos yardas del primer down. Permítanme la expresión, pero esto es una locura. Ojo, hay más estadísticas.

Los Packers solo han permitido dos carreras de más de diez yardas en 86 intentos de sus rivales. Han permitido 2’29 yardas en primeros downs, consiguiendo 16 (¡¡16!!) tackles for lost (pérdidas de yardas) en estos primeros downs. Este rendimiento es una barbaridad. ¿Y cómo lo hacen? Pues vamos a intentar mostrar algunos ejemplos.



Como decíamos, los DTs son la punta de lanza. Mike Daniels, Guion, Clark e incluso Dean Lowry (se está hablando poco de este cuarta ronda del último draft), cierran los gaps A y B de ambos lados día sí y día también. Colapsan el pocket con una facilidad que asusta y son capaces de re-direccionar la carrera de los runninbacks para que sean sus compañeros quien acaben el trabajo.



De Daniels está casi todo dicho. Su primer paso es imparable y su potencia hace el resto. Clark ha demostrado que es capaz de jugar muy bien en 1-gapping, dominando a centers mucho más experimentados que él y es Guion quien hace las labores de 2-gapping cuando vemos la 3-4 de Capers. No la vemos mucho, pero si el rival usa heavy formations (dos o más TEs en la LOS) o formaciones en I, Capers no tiene reparos en jugarla.

Una vez que los DTs dominan a sus atacantes, los equipos rivales se ven en la necesidad de variar su game plan y usar muchos más dobles bloqueos para intentar abrir esas rutas interiores. A veces lo consiguen y aquí es donde entran los inside linebackers.

Blake Martinez, Jake Ryan y Joe Thomas nos han cerrado la boca a los que criticábamos esta posición. En especial, Jake Ryan. El ex de Michigan ha mejorado una barbaridad desde su año de rookie y ahora se le ve más rápido, con mejores lecturas y sin fallar esos tackles que nos desesperaban el año pasado. Aún puede mejorar mucho más, pero es evidente el progreso en él. Volvamos a lo de los dobles bloqueos.



Cuando un DT absorbe dobles bloqueos, la línea ofensiva queda en inferioridad numérica respecto a los jugadores que sitúa la defensa para parar la carrera. Se abren más huecos, sí, pero si los LBs hacen bien su trabajo y atacan el gap que se abre, es un uno contra uno del RB frente al linebacker. Si el LB sabe “tacklear”, es muy difícil que el corredor escape.

Cuando un equipo ejecuta tan bien las ordenes de su coordinador defensivo, éste puede empezar a crear nuevas situaciones y tener un playbook mucho más rico. Esto es lo que estamos viendo hacer a Dom Capers. El pasado SNF vimos una variación, en la asignación de gaps, que terminó siendo todo un éxito.



En este partido, en muchas ocasiones, y defendiendo en 4-2-5, Green Bay Packers usaba a uno de sus DEs para atacar gaps interiores, dejando el gap C (e incluso el gap D cuando lo había) para uno de los ILBs o para un DB jugando el blitz. Con esto conseguía confundir a la línea ofensiva, colapsar el centro y mandar a los RBs a ir por fuera, donde les esperaba el defensor correspondiente, ya sea para cero ganancias o incluso para pérdidas de yardas.

Y así llegamos hasta la semana seis, donde los Dallas Cowboys visitarán Lambeau Field. Los Cowboys, junto a los Atlanta Falcons, es el equipo que más me gusta ver correr. De hecho, Dallas es el conjunto que más y mejor corre hasta el momento. Van por tierra unas 34 veces por encuentro y consiguen 4’6 yardas de promedio en cada carrera. Sin duda, cuentan con la mejor línea ofensiva de la liga, así que la prueba es de fuego para la defensa de los Packers. El “Equipo de América” domina con absoluto poderío a sus rivales desde esta línea y Capers tiene que encontrar la forma de contrarrestar esto si quiere que no se escape la victoria. Estamos ante el gran partido de esta jornada. Una batalla en las trincheras de las que hacen las delicias de los espectadores. Y con Lambeau Field como escenario. Si hay algo mejor que esto, yo no lo conozco.