NFC Sur desde dentro

¿Son de verdad los Atlanta Falcons?

El inicio arrollador que ha tenido Atlanta, liderado por su explosiva ofensiva invita a creer en un escenario de playoffs. Pero, ¿Podemos creerles esta vez?

¿Son de verdad los Atlanta Falcons?

El mejor quarterback de la NFL en el primer cuarto de temporada reside en el Georgia Dome. El receptor líder en cuanto a yardas también juega allí. Una de las mejores (sino la mejor) duplas de corredores adivinen, también juegan football en Atlanta.

Los Falcons tienen la mejor ofensiva de la liga. Son líderes en yardas por juego, yardas por aire, puntos por juego y yardas por jugada. Todo esto se resume bien y bonito en un arranque de 3 victorias y 1 derrota.

Todo es miel sobre hojuelas hasta recordar que el año anterior empezaron con un récord aún mejor. Ganaron sus primeros 5 partidos, pero después solo consiguieron un par de victorias más para terminar con marca de 7 victorias y 9 derrotas (sí, soy bueno en matemáticas). ¿Entonces, qué razones hay para creer en que éste año no nos decepcionarán? Las respuestas tienen nombres propios.

Matt Ryan

El año pasado empezó bien y a lo largo de su carrera ha sido un quarterback sólido, bueno, pero siempre un escalón debajo de la élite. Este año no hay nadie jugando mejor que él en su posición. Luce confiado y en completo dominio del sistema del coordinador ofensivo (Kyle Shanahan) en su segunda temporada juntos. Venció la crítica del año pasado sobre sus intercepciones en zona roja y ahora las cambió por puntos.

La parte más importante es el talento que tiene a su disposición. Éste año le llevaron nuevos juguetes. Tiene a Mohamed Sanu como receptor 2, empieza a hacer química con sus alas cerradas Jacob Tamme y Austin Hooper. Tiene dos grandes válvulas de escape en sus corredores que producen muy bien en el juego aéreo y tiene un talento sobrenatural como Julio Jones.

El año pasado la estrategia era simple:

¿No está libre Julio? Corramos el balón. ¿Está libre Julio? Lancémosle el balón. ¿Vamos perdiendo y Julio no está libre? Sigamos lanzándole el balón.

Ahora tiene muchos más elementos entre los cuales repartir el balón, haciendo una ofensiva mucho más independiente y difícil de descifrar. Todo ello es ejecutado perfectamente por Ryan, pero el autor intelectual es su coordinador ofensivo.

Kyle Shanahan

Las expectativas de Kyle cuando llegó el año pasado a Atlanta como coordinador ofensivo eran muy altas y quedó a deber. En su segundo año, se ha visto mucho más creativo, involucrando a todos los jugadores talentosos y no cerrando su plan de juego a un solo jugador. Prueba de ello es que un partido lo ganaron gracias a Sanu y las alas cerradas, otro gracias a sus corredores y el último a cortesía de Julio.

De nada serviría el talento de Ryan sin un buen plan, así como tampoco serviría un gran planteamiento de Shanahan sin alguien capaz de ejecutarlo correctamente. Por ello la química entre ambos ha sido clave tras las dificultades que tuvieron ambos el año pasado y así lo ha dicho el dueño del equipo, Arthur Blank.

“Matt siempre ha sido alguien muy listo leyendo defensivas, solo necesitaba la gente correcta a su alrededor y un plan de juego acorde a sus virtudes. Shanahan ha sido muy listo al llevar a esa gente (Tevin Coleman, Mohamed Sanu y Austin Hooper) y crear ese sistema a su alrededor”.

Otra clave de la que no se habla mucho es del gran trabajo que está haciendo su línea ofensiva. El centro Alex Mack está jugando a la altura de los mejores en su posición. Los tackles Jake Matthews y Ryan Schraeder, sin hacer ruido, son quizá la pareja más efectiva de tackles en la liga.

Todos los componentes de esta ofensiva invitan a creer que esta vez sí, los Atlanta Falcons son verdaderos. Pero para librarnos de cualquier duda, no hay mejores exámenes que los que están por enfrentar. Jugando ante las defensivas de Denver y Seattle de visita. Las derrotas son esperadas, pero las formas importan, si lo hacen de una forma decorosa, sabremos que estamos ante un arsenal con potencial de playoffs y capaces de retar a Carolina por el trono de la división.

La defensa todavía necesita alguien que presione al quarterback rival pero se ha vuelto más física. Los novatos Deion Jones y Keanu Neal lucen como los líderes de esta nueva defensiva con un estilo muy agresivo aderezado de una gran capacidad atlética