NFC Oeste desde dentro

La odisea de Todd Gurley en Los Angeles Rams continúa

El runningback estrella de los Rams no está pudiendo brillar en el gran arranque de su equipo. Los rivales conocen su potencial y sobrecargan la caja.

La odisea de Todd Gurley en Los Angeles Rams continúa

Los Angeles está protagonizando un muy buen inicio de temporada. Tras una dura derrota inaugural en San Francisco el equipo de Jeff Fisher ha enlazado tres victorias consecutivas, superando por el camino a los dos grandes favoritos dentro de la división como son Seattle y Arizona. Sin embargo, el éxito colectivo no se está reflejando en el rendimiento individual de su gran estrella ofensiva, Todd Gurley.

El rookie de ataque de 2015 ha tenido un primer mes de competición de lo más duro. Tras cuatro partidos apenas suma dos touchdowns en 82 carreras para 216 yardas, un flojísimo promedio de 2.6 yardas por intento. Su carrera más larga en toda la temporada es de 16 yardas. Fue ante Tampa Bay en la semana 3 y tuvo que realizar un gran esfuerzo para conseguir todas y cada una de las yardas.

Los equipos rivales están sobrecargando la caja con tranquilidad ante los Rams dado que su juego aéreo de momento no intimida a nadie. Si a eso unimos que la línea ofensiva tampoco está dejando ni el más pequeño resquicio para que Gurley pueda crear algo de la nada pues todo se conjuga para que el runningback estrella apenas haya metido la tercera velocidad siquiera en toda la campaña.

El partido del domingo en Arizona fue un ejemplo más de la situación que está sufriendo Gurley en 2016. En 19 intentos de carrera apenas pudo generar 33 yardas. De media, el primer contacto contra un defensor lo recibió justo en la misma línea de scrimmage, lo que quiere decir que todas las yardas que pudo sumar fueron tras contacto. La carrera más larga fue de 5 yardas, dato demoledor ése.

La jugada del vídeo a continuación enseña a las claras lo que os comento. Los Angeles se alinea con personal 12 (un runningback, dos tight ends) en 1ª y 10, mientras que Arizona monta un frente de cinco hombres en la línea e incluye ocho en total en la caja. La línea de defensa se impone claramente y empuja a los bloqueadores hacia Gurley. Ningún línea ofensivo ni tight end puede pasar al segundo nivel para encargarse de los linebackers Deone Buccanon (20) y Kevin Minter (51). El resultado es que Gurley no tiene a donde ir ni por donde escapar.

La distribución espacial de las 19 carreras fue la siguiente:

- Lado izquierdo (left end, left tackle): 2 carreras, 6 yardas.

- Centro (left guard, center, right guard): 9 carreras, 8 yardas.

- Lado derecho (right tackle, right end): 8 carreras, 19 yardas.

Los Rams generalmente buscan dirigir más el juego terrestre hacia el lado derecho donde se encuentra el RT Rob Havenstein, su mejor hombre en bloqueo de carrera, pero como vemos por las estadísticas apenas hubo éxito. El mal rendimiento del tight end Lance Kendricks en ese aspecto resultó fundamental.

Variar el personal en el campo tampoco facilitó las cosas para Gurley y el juego de carrera. Cuatro veces Los Angeles corrió con personal 11 (un runningback, un tight end) y desde shotgun para abrir un poco la defensa. El resultado de esas cuatro acciones fue de 9 yardas totales.

Dada la imposibilidad momentánea para poner en marcha el juego terrestre Los Angeles hizo bien involucrando a Gurley más en el juego de pase. Capturó cinco lanzamientos y en uno de ellos produjo 33 yardas, su jugada más larga en la temporada. Hasta que la línea ofensiva no comience a mover más a sus oponentes esta estrategia tendrá que seguir siendo explotada para no desaprovechar el inmenso talento del runningback.

Otra cosa que están empezando a hacer mejor los Rams es buscar el play-action, especialmente en situaciones de primer down en las que las defensas están mucho más centradas en detener la carrera. Esto es algo que os comenté en un artículo allá por el mes de mayo y que tanto contra Tampa Bay como sobre todo la pasada jornada en Arizona hemos empezado a ver más en los Rams.

Fijaos en la imagen. Es la primera acción del tercer cuarto para los Rams en su choque con los Cardinals. A partir de un play-action Los Angeles va a realizar un concepto de rutas muy utilizado en la liga para generar grandes jugadas y poner en una situación comprometida a defensas con un solo safety profundo (Cover 1, Cover 3). El wide receiver de un lado va a correr una “dig” mientras el otro realizará una ruta “post”.

Tanto el tight end como el fullback se quedan en máxima protección de siete hombres. Gurley sale a ruta tras el play-action. En la C-3 que juega Arizona esta combinación de rutas de los wide receivers fuerza al safety a saltar por la ruta cruzada dejando el espacio a su espalda para el hombre que corre la ruta más profunda, en este caso Tavon Austin. La jugada salió como marcaba el plan salvo por el hecho de que el lanzamiento de Case Keenum resultó un poco largo.

Observad en el vídeo como los jugadores del segundo nivel de Arizona saltan por completo a la carrera, lo que deja vacío un gran espacio en la zona media. Poco más tarde en el partido Keenum sí aprovechó ese hueco para conectar un envío de 31 yardas con Kenny Britt.

Éste es el tipo de jugadas que Los Angeles ha de empezar a realizar con mayor regularidad para que las defensas rivales respeten más su juego aéreo y en consecuencia queden más espacios abiertos para Todd Gurley cuando le toque llevar el balón por tierra. Visto el lento desarrollo del número 1 del draft, Jared Goff, la responsabilidad queda de momento en los hombros de Keenum. Si está a la altura en estos 3-4 lanzamientos que serán llamados desde la banda en cada partido mucho cuidado con estos Rams que tienen bastante margen de mejora en ataque.