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NFC Oeste desde dentro

Una tarde aciaga para el ataque de Chip Kelly y sus 49ers

Los 49ers cayeron en Seattle una vez más dando una imagen bastante negativa. Las malas lecturas de Gabbert empiezan a preocupar en la bahía.
Vikings-Eagles

Una tarde aciaga para el ataque de Chip Kelly y sus 49ers

Durante los últimos cinco años cada visita de San Francisco a Seattle en temporada regular se ha saldado con una derrota muy significativa. Da igual que fuera Jim Harbaugh, Jim Tomsula o ahora Chip Kelly, los niners no han solventado nunca el puzzle que supone enfrentarse a la defensa de los Seahawks. Podría estar varias páginas escribiendo sobre diferentes aspectos negativos del equipo californiano, horrible en las tres facetas del juego, pero para no hacer el artículo interminable me limitaré a repasar un poco por encima la labor del ataque. Para alguien tan especializado en el juego ofensivo como Kelly tuvo que ser duro ver a sus hombres sufrir tanto el domingo.

Desde el primer snap del ataque se vio que sería una tarde muy larga, en concreto para el juego aéreo. Los 49ers forman con cuatro receptores abiertos, siendo uno de ellos el runningback Carlos Hyde. Al recibir el balón el quarterback Blaine Gabbert amaga el “handoff” para su runningback… pero sorpresa, sorpresa, no hay nadie esperando a su lado.

Terrible manera de abrir un encuentro aunque no es algo que los aficionados de San Francisco no hayan visto antes. En la primera jugada de la Super Bowl XLVII los niners fueron penalizados por formación ilegal.

El drive de 3 y fuera inicial fue seguido por otro que se compuso de tres jugadas consecutivas de carrera. Esta vez sí que había runningback al que darle el balón pero el resultado fue el mismo, punt tras tres acciones.

Pasamos al tercer drive de San Francisco para resaltar la jugada que abre el segundo cuarto. No sé si es por falta de confianza en su quarterback o porque no quiere cargar demasiado responsabilidad en un limitado grupo de “playmakers”, pero lo cierto es que hasta ahora Kelly está utilizando un sistema muy limitado con muy pocas combinaciones de rutas. Esta acción en 1ª y 10 se repitió más de una vez en el choque. Gabbert amaga el handoff para realizar un pase muy básico para su tight end en la “flat”. Es una jugada muy simple enmascarada con un concepto de “zone read” pero que como vemos en el vídeo no tiene ninguna opción de triunfar.

El cuarto drive de los 49ers tuvo una posición de campo espectacular gracias al turnover provocado por la defensa pero el equipo de Kelly se debió conformar con un field goal después de que Gabbert lanzara corto de la end zone en 3ª y goal desde la 4. Esta falta de ambición del quarterback de San Francisco está incentivada desde la banda. Kelly lleva desde la pretemporada aplaudiendo el esfuerzo de su QB por no poner el balón en manos ajenas. En el siguiente drive, el quinto, observamos a las claras lo poco que quiere el head coach que arriesgue su ofensiva.

En 3ª y 16 vemos como el pase está destinado desde el inicio a una ruta muy corta de Torrey Smith que es muy improbable que genere el primer down. La decisión se hace menos entendible cuando no se juega después el cuarto down. Fijaos también como la acción de Smith no es acompañada en absoluto por bloqueo alguno de los receptores del lado izquierdo, algo que estamos bastante acostumbrados a ver en la NFL actual. De nuevo la simplicidad del ataque de Kelly cuesta caro.

La desastrosa primera parte de la ofensiva se cierra con su sexto drive en el que la jugada más “destacable” es un pase incompleto de Gabbert en el que demuestra dos de sus grandes deficiencias. Por un lado no se mantiene sereno en el pocket (“poise”) y apresura un lanzamiento que podría haber preparado mejor de haber dado un simple paso hacia delante en el pocket. Para agrandar el problema esta prisa hace que se cebe en el receptor más cubierto (Torrey Smith) y obvie al tight end nº 84 Blake Bell que se encuentra mucho más abierto. La guinda es la poquísima precisión del lanzamiento. La colocación del balón de Gabbert está siendo terrible en la temporada y ése es/era su principal baza para ganarle la titularidad a Colin Kaepernick. En este choque dejó varias veces a sus compañeros en disposición de recibir un gran golpe por culpa de sus imprecisos envíos.

Aunque parezca mentira esto todavía no se ha acabado. A 6:16 para el final del tercer cuarto y con un 2ª y 8 Gabbert vuelve a tomar una decisión equivocada.

Fuerza un pase al tight end Garrett Celek pese a estar casi en mejor posición para recibir el strong safety de Seattle Kam Chancellor. El resultado obviamente es un pase incompleto.

Lo peor de la jugada no acaba aquí. Fijaos en la última imagen, que es la misma acción pero desde la toma más lejana de la película de los entrenadores.

 Torrey Smith tiene una ruta de avance clara para un posible “big-play” si el envío es colocado hacia su hombro exterior. Gabbert nunca contempló esa posibilidad pese a que el pocket que tenía era limpio y podía haber dejado desarrollar las rutas un poco más.

En resumen, seis de los primeros diez drives de San Francisco terminaron en 3 y fuera. El tiempo de posesión de los mismos fue de 1:45, 1:46, 1:30, 1:58, 4:01, 0:33, 1:32, 1:22, 0:50, 0:59. Los números de Gabbert en los tres primeros cuartos: 10/19, 79yds, 1INT. Resto del ataque, 48 yardas. Añadir a todos estos datos que los 49ers no realizaron ni un ataque “no huddle” hasta el último período cuando ya perdía por 37-3. Esta “lentitud” en la ofensiva de Kelly ya se observó en el choque de Carolina pero entonces se culpó al calor reinante. Lo del domingo creo que fue una demostración clara de que el head coach sabe que a día de hoy no puede ir mucho más lejos con estos jugadores. Imaginaos el tiempo que habrían durado esos drives de haberse efectuado sin huddle.

Pese a todo lo que hemos visto no toda la esperanza está perdida en la bahía. El rendimiento de la línea de ataque está siendo razonablemente bueno en lo que llevamos de campaña. También hay que considerar que Carolina y Seattle, en sus respectivos hogares, son dos de los rivales más duros de la NFL. Jugar allí de manera consecutiva no debe ser plato de agrado para nadie. Las próximas semanas será interesantes en San Francisco para ver si Kelly decide en algún momento darle la oportunidad de jugar a Colin Kaepernick. Gabbert se ganó el sitio merecidamente por su continuada labor en los entrenos pero ni él está jugando bien ni Kelly parece confiar en él lo suficiente para abrir más la ofensiva.