Packers 34 - Lions 27

Los Packers tiran de oficio para ganar a uno aguerridos Lions

Los Green Bay Packers debutaron antes su público en Lambeau Field ganando a los Detroit Lions, 34-27, un partido que se les complicó al final.

Los Packers tiran de oficio para ganar a uno aguerridos Lions

Tras la desastrosa actuación ofensiva en el duelo jugado en la segunda jornada en Minnesota, se cuestionaba el ataque de Green Bay, pero Aaron Rodgers se encargó de mostrar que lo ocurrido en el campo de los Vikings fue simplemente un accidente ante una de las mejores defensas de toda la NFL, como pudieron comprobar en esta jornada Cam Newton y compañía.

En un encuentro en que los Packers no perdieron un solo balón ni chutaron un solo punt hasta que quedaban menos de diez minutos para la conclusión del último periodo, Rodgers realizó cuatro pases de touchdown en la primera mitad, igualando una marca personal, para dar una gran ventaja a su equipo. Dos de los envíos de anotación fueron lanzados a Jordy Nelson quien, gracias a una primera parte espectacular, firmó seis recepciones y 101 yardas. Rodgers concluyó el choque con 205 yardas aéreas.

En el otro lado del balón, el ataque visitante vendió cara su derrota. Matthew Stafford jamás se rindió y devolvió al equipo al encuentro, gracias a orquestar sendos drives de touchdown a finales de la primera mitad e inicios de la segunda. Así, Detroit pasó de perder 31-3 a hacerlo por 31-17. Los dos avances concluyeron con lanzamientos de anotación de Stafford. El primero de 73 yardas al wide receiver Marvin Jones, quien fue una pesadilla todo el día para la secundaria local. El segundo, al veterano receptor Anquan Boldin, desde dos yardas y en situación de cuarto down. Jones terminó el duelo con seis balones atrapados y 205 yardas (récord personal), incluida una segunda recepción de touchdown en el cuarto periodo, que redujo la ventaja local a solo siete puntos (34-27). Por su parte, Stafford pasó para 385, explotando a la perfección una defensa en zona de Green Bay que está obligada a mejorar si el club quiere optar a estar en la cima de la NFC.

Los Packers intentaron manejar el partido en la segunda mitad, entregando la pelota una y otra vez al running back Eddie Lacy, quien respondió sumando 103 yardas en 17 oportunidades. Sin embargo, Green Bay fue demasiado conservador y Rodgers intentó solo cinco pases en toda la segunda parte hasta antes del último drive. En ese avance final, el quarterback mostró su sabiduría del juego y experiencia convirtiendo, con una carrera personal, una comprometida situación de tercer down para sentenciar el choque, no permitiendo a Stafford volver a tener el balón para un avance final que podría haber empatado el partido.

La derrota fue la segunda para unos Lions que se vieron bien en el ataque aéreo, pero deben mejorar, tanto en ofensiva de carrera como en el aspecto defensivo, para poder competir en una división que parece un claro duelo, a cara de perro, entre Packers y unos Vikings que están en estos momentos a la cabeza gracias a la gran victoria obtenida hoy en Carolina.