Minnesota Vikings

Adrian Peterson se perderá entre tres y cuatro meses

El corredor será operado mañana del menisco y su retorno a la competición este año se considera dudoso. Matt Kalil también se ha lesionado.

Adrian Peterson se perderá entre tres y cuatro meses
Brace Hemmelgarn USA Today Sports

Las malas noticias en los Minnesota Vikings no paran de acumularse. Adrian Peterson, el corredor estrella del equipo, será operado mañana de su lesión de menisco y se perderá, según fuentes del club, los próximos tres o cuatro meses. En el peor de los casos no volverá a jugar esta temporada.

Peterson se produjo la lesión en el partido que su equipo jugó contra los Green Bay Packers. Su salida del campo fue muy aparatosa, llevado entre dos miembros del equipo, a la pata coja, y por un nada digno túnel del nuevo estado de Minnesota, donde decenas de curiosos trataban de chocarle la mano.

En un principio se especuló con que su dolencia podría curarse sin operación, por lo que su participación con los Vikings en breve no se descartaba. Pero las peores previsiones se han hecho realidad.

A la vez, Matt Kalil, left tackle del equipo, también se ha lesionado, en este caso de la cadera, ingresando en la lista de lesionados para toda la temporada, la llamada 'injury reserved'. Una nueva norma de este año en la NFL permite que un jugador en esa lista pueda retornar en ocho semanas, pero sólo uno.

A ambos, hay que añadir que Teddy Bridgewater, QB titular de Minnesota, ya se rompió en la pretemporada, por lo que el equipo se ha quedado sin tres piezas capitales para, probablemente, todo el año.

Para ayudar a suplir a Peterson, cuyo puesto titular ocupará McKinnon, el equipo ha fichado a Ronnie Hillman, corredor que lo fue de los Denver Broncos la pasada campaña. El puesto de Kalil lo ocupara T.J. Clemmings.

Los Minnesota Vikings comenzaban la liga como uno de los candidatos, tapados eso sí, a jugar la Super Bowl. Si lo consiguen sin el que iba a ser su QB, su RB estrella y su LT titular, habrán hecho una de las machadas más increíbles de la historia moderna de este deporte. De momento, lo que les queda es llorar su mala suerte.