Panthers 46 – 49ers 27

Los Panthers reinaron en el caos sobre unos frágiles 49ers

Ambos equipos se dedicaron a acumular errores increíbles que mantuvieron el partido igualado hasta que en los últimos minutos los Niners desaparecieron.

Los Panthers reinaron en el caos sobre unos frágiles 49ers
STREETER LECKA AFP

Parece que los Panthers le dieron una paliza a San Francisco, pero la realidad es que jugaron uno de sus peores partidos desde hace mucho tiempo. Cam Newton era interceptado en su primer intento de pase del partido; Jonathan Stewart, que llegaba designado como ‘questionable’, empezaba con los titulares, pero enseguida tenía que irse a la banda para no volver; Ted Ginn recibía un pase maravilloso de 42 yardas en la end zone y era incapaz de posar los dos pies en el suelo antes de salirse del campo; Fozzy Whittaker, sustituto de Stewart, sufría un fumble cuando parecía que el ataque empezaba a carburar; el rookie Bradberry era quemado por Torrey Smith para touchdown en una jugada en la que todos los aficionados de Carolina añoraron, y de qué manera, a Josh Norman… Y os estoy enumerando solamente jugadas de una primera mitad en la que Cam Newton completaba para 147 yardas y un touchdown. Aunque si tenemos en cuenta que esa anotación llegó tras un pase de 78 yardas a Greg Olsen, durante todo el resto de los dos primeros periodos, el MVP de la NFL 2015 solo consiguió 69 yardas en 18 intentos de pase.

Sin embargo, enfrente estaban los 49ers, y con ellos las penas nunca lo son tanto. Los de San Francisco están cogidos tan por los pelos, que también cometen infinidad de errores: en esa primera serie que les regaló Carolina, y que empezaron en la 22 contraria, solo fueron capaces de avanzar 11 yardas antes de anotar un field goal; en su siguiente serie, Carlos Hyde sufría un fumble en su propia yarda 14 que era devuelto por Shaq Green-Thompson para que los Panthers abrieran su marcador (3-7); y lo más grave, permitían 110 yardas de carrera en dos cuartos a unos rivales sin su corredor titular, en el que Whittaker parecía Barry Sanders reencarnado, algo que debería poner los pelos de punta a los seguidores de los Niners si tenemos en cuenta que, sobre el papel, lo único que parece salvarse de ese equipo es el front seven,

17-10 al descanso después de que Graham Gano, esta vez sí, anotara un field goal en el último instante… aunque tuviera que esperar a que los 49ers pidieran tiempo muerto para atarse bien la zapatilla. Los que vimos el despropósito al menos podemos decir que no nos aburrimos. Los errores de unos y otros le ponían picante a un choque en el que los 49ers volvieron a la dura realidad después de su victoria sobre los Rams en el partido inaugural, y los Panthers confirmaron que su derrota ante los Broncos no fue solo un accidente, y necesitan mejorar muchas cosas para volver a parecerse al conjunto casi invencible que vimos en 2015.

En el inicio de la segunda mitad parecía que se habían acabado las bromas. Los Niners siguieron siendo igual de inconsistentes, pero Carolina ajustó y por fin aparecieron Cam Newton y Kelvin Benjamin. En la primera serie tras la reanudación ambos conectaron para touchdown (24-10); el segundo drive culminó con otra conexión entre ambos (31-10)

Sin embargo, después de ese rato de sensatez, en el que cada conjunto pareció exactamente lo que esperábamos que fuera, volvió el desmadre. Primero, Cam Newton perdió el balón en su propia yarda 17 para que los 49ers anotaran un field goal (31-13); de inmediato, Ted Ginn culminaba su tarde horrible al no conseguir controlar el balón en el retorno de kickoff y darle la pelota a los Niners en la yarda 1. Gabbert aprovechaba el regalo y entraba en la end zone en la siguiente jugada (31-20).

Lo que debía ser un plácido final de partido para los Panthers se estaba transformando en un dolor de cabeza que pareció pasar a la historia con un field goal de Gano en la siguiente serie de los Panthers (34-20), pero que regresó más intenso que nunca cuando Gabbert lanzaba un pase de 75 yardas a McDonald y dejaba a su equipo a una anotación (34-27). Quedaban casi ocho minutos y, visto lo visto hasta ese momento, todo era posible. El caos campaba a sus anchas y el choque parecía imprevisible.

Pero ahí se terminaron las taquicardias. Los 49ers implosionaron en un desastroso final de partido. Mientras Carolina anotaba en sus últimas tres series: dos field goals de Gano y un pase de touchdown de Newton a Funchess de 17 yardas (46-27), Gabbert era interceptado dos veces y dejaba morir el partido en el drive final. Si miramos solo en marcador, parece que los Panthers abusaron de los Niners, pero la realidad es que ambos ofrecieron un espectáculo loco y caótico que no dice casi nada bueno de ninguno de ellos.