NFC Norte

Los Lions se agarran West Coast Offense para abrir huecos

Los Lions han optado por adaptar conceptos de la West Coast Offense para poner a sus receptores en posición de hacer lo que mejor saben.

Los Lions se agarran West Coast Offense para abrir huecos

La temporada 2016 ha comenzado, en la NFC Norte, como todos esperábamos. Las victorias de Packers y Vikings entraban en todas las quinielas, así como la derrota de los Bears en una plaza donde va a ser muy difícil torear este año como es la de los Houston Texans. Green Bay aguantó el chaparrón en el último drive de los Jaguars después de que Aaron Rodgers nos recordase que no hay ningún jugador en la liga que haga lo que él hace. Por su parte, los Vikings, con Hill de quarterback, pasó más dificultades de las que teníamos pensadas y fue su defensa (como tantas otras veces ha hecho desde que Zimmer es su entrenador) quien se encargó de sacar el partido adelante. Por cierto, la ruleta rusa en la que se ha convertido Brian Walsh, va a llevar a sus aficionados al infarto en más de una jornada.

La tercera victoria de los equipos de esta división llegó por parte de unos Lions que rendían visita a los Colts. Los Lions fueron incapaces de parar al huracán Luck, pero contaron con un ataque que funcionó a las mil maravillas. Un ataque del que ya os hemos hablado aquí y que vamos a desgranar un poco más en profundidad.

Muchos hablan del pésimo nivel de la defensa de los de Chuck Pagano como principal clave para que los de Detroit pudiesen hacer tantos puntos, pero hay que ser justos y reconocer que la ejecución durante gran parte del encuentro fue colosal. Matthew Stafford parece haberse quitado una losa de encima con la retirada de Calvin Johnson. Aunque parezca mentira, son muchas voces las que dicen que esto es lo mejor que podía pasarle. Yo, en cambio, siempre preferiría tener a Megatron en mi equipo. Eso sí, jugando a otra cosa que no sea mandarle melones a dobles coberturas y, en eso, creo que todos han sido parte del problema, incluido el propio Stafford.

Pero esto es un año nuevo para él y los Lions han optado por adaptar conceptos de la West Coast Offense para poner a sus receptores en posición de hacer lo que mejor saben: muchos espacios para ganar yardas después de recibir el balón. Para ello, es básico un hombre que brilló con luz propia el pasado domingo. Theo Riddick demostró de lo que es capaz cuando tiene el balón en campo abierto frente a mismatch que favorecen su velocidad y explosividad.



Tanto él como Abdullah abusaron de una defensa que no encontró soluciones al problema que se presentaba cuando se alineaban abiertos o salían desde el backfield para recibir el balón. Riddick tuvo acciones muy buenas recibiendo pases, pero su juego terrestre fue igual de efectivo. Esa explosividad en los cortes le hacen un objeto muy complicado de placar. También hay que hablar de la mejora que hubo en la línea ofensiva, sobretodo cuando hablamos de juego terrestre.

Otra de las cosas que yo quería ver era la manera en la que Jim Cooter aprovechaba a sus tres receptores más importantes. En este primer partido pudimos ver mucha pick play para ganar separación respecto a los DBs y así tener espacio para recibir y correr. Marvin Jones fue al que más se le busco en profundo y dejó claro que tiene unas manos prodigiosas. Quizás me esperaba algo más de Golden Tate, pero su momento va a llegar si el equipo sigue jugando así. Jones dejó algún clinic en forma de ruta. Su release desde la LOS es fantástica y sabe leer muy bien lo que está proponiendo la defensa rival.

Además, su química con Stafford parece que avanza con paso seguro. En muchas situaciones, vimos a un Stafford muy cómodo en el pocket y con las ideas muy claras. Es verdad que la defensa de los Colts dio alguna que otra facilidad (de hecho, dio muchas), pero sus lecturas pre-snap fueron bastante buenas en la mayoría de las veces y supo “jugar” muy bien mediante fakes con la secundaria de Indianapolis.



Boldin y Ebron aprovechaban la zona media que quedaba libre con las rutas out, o las exteriores, que jugaban Tate y Jones y así atacar a unos ILBs que estaban en clara desventaja antes ellos. Boldin es un seguro de vida y un receptor que le viene de mil maravillas a Stafford. Siempre que el partido se apriete, Boldin estará ahí. Lo lleva haciendo toda la vida.

Porque, y para acabar, Matthew Stafford parecía otro. Su lenguaje corporal nos dejó imágenes que dejan claro cuál es su papel en este equipo, el de líder absoluto. Sus broncas a Ebron y a Jones en momentos de máxima tensión nos hacen pensar en que su posición dentro del vestuario es incontestable y sabe que este año es muy importante en su carrera como profesional.



Podemos hablar de overreaction, o de que la defensa de los Colts era una feria, y no os llevaría la contraria, pero negar que el ataque sabía lo que hacía y que lo ejecutó (casi) a la perfección, tampoco me lo podéis negar vosotros.

Ya dije que los Lions serían un equipo que daría que hablar siempre y cuando su defensa fuese capaz de darle algo al ataque. Es indudable que contra rivales más fuertes, los Lions no pueden ir al intercambio de golpes porque no lo aguantarían, por eso es tan importante que encuentren la tecla para que su defensa sea capaz de dar un paso adelante el día que flojee la ofensiva. Ojo a estos Lions como lo consigan, porque hemos visto a unos Packers, y a unos Vikings, con alguna duda en este primer partido. Que no se duerman los dos favoritos, no vaya a ser que se lleven un susto.