US OPEN

Una cubierta para la lluvia de 150 millones de dólares

La pista Arthur Ashe, para 23.771 espectadores, estrena techo retráctil. De 2008 a 2012, la final masculina tuvo que ser trasladada al lunes.

Una cubierta para la lluvia de 150 millones de dólares
Robert Deutsch USA Today Sports

La pista Arthur Ashe, la más grande del mundo con capacidad para 23.771 espectadores, tiene ya su blindaje contra la lluvia. Un techo retráctil de cinco toneladas elevado sobre ocho pilares de acero que evitarán quebraderos de cabeza para televisiones y jugadores. Entre 2008 y 2012, cinco años consecutivos, la final masculina tuvo que ser trasladada al lunes.

En las alturas, en el cuartito 26, Mark Shamaritano, el encargado del ingenio, tiene en sus manos la posibilidad de accionar un mecanismo que en cinco minutos y 42 segundos convierte a la pista en un estadio cubierto. Un techo que ha costado 150 millones de dólares (unos 135 de euros) y una docena de años de estudios, pues la estructura de hormigón de la Arthur Ashe no podía soportar el peso.

Dos expertos de MeteoFrance Sport chequean cada media hora las condiciones e informan al juez principal, Brian Earlier, que es quien decide si se cierra. Katrina Adams, presidenta de USTA (Federación de EE UU) advierte que sólo se activará “en condiciones de metereología inclemente, no para proteger del sol a aficionados o jugadores”.

Durante los 11 años previos, se dieron una media de 19,35 horas de lluvia durante las dos semanas del US Open, que acabaron perturbando la competición. El Abierto de Australia ya dispone de cuatro pistas cubiertas, y la Central de Wimbledon inauguró techo retráctil en 2009. Roland Garros, con problemas de protestas vecinales, no lo tendrá hasta al menos 2020.

Nadal jugó su primer partido a mediodía y el voladizo dejó en sombra media cancha durante el primer set. “Me molestó en alguna bola. Pero era necesario para todos. La pista está preciosa”, analizó.