NBA

¿La Conferencia Oeste ya no es una competició 'salvaje'?

Tras varias temporadas haciendo temblar a la NBA, parece que este curso el nivel del Oeste se ha visto reducido por diversos factores.

¿La Conferencia Oeste ya no es una competició 'salvaje'?
RONALD MARTINEZ AFP

La Regular Season de la pasada temporada acabó como se esperaba: con dominio de la Conferencia Oeste sobre la del Este. Los dos primeros, Golden State Warriors y San Antonio Spurs, finalizaron los 82 partidos oficiales con 16 y 10 victorias más, respectivamente, que Cleveland Cavaliers, el líder indiscutible del Este estadounidense. Pero ahí no quedó la cosa. Si medimos los duelos directos entre conferencias, jugados por los cuatro primeros de cada una de ellas, el Oeste vuelve a salir reforzado con la franquicia de La Bahía de San Francisco con un 90% de victorias en enfrentamientos contra los equipos del otro lado del país. Los texanos, por su parte, un 80%; los Clippers, un 73,3%; y los Thunder, un 60%. Los Cavs, los mejores en el Este también en este aspecto, alcanzaron un 73,3%; los Raptors, un 56,6%; los Heat, otro 56,5%; y los Hawks, un 63,3% de triunfos.

En cuanto a premios individuales, el Oeste también vapuleó al Este, conquistando todos y cada uno de ellos:

MVP: Stephen Curry (Golden State Warriors).

Rookie del año: Karl-Anthony Towns (Minnesota Timberwolves).

Mejor defensor: Kawhi Leonard (San Antonio Spurs).

Mejor sexto hombre: Jamal Crawford (Los Angeles Clippers).

Jugador más mejorada: C. J. McCollum (Portland Trail Blazers).

Entrenador del año: Steve Kerr (Golden State Warriors).

Ejecutivo del año: R. C. Buford (San Antonio Spurs).

Por si no fuera poco, de los 15 jugadores que conformaron los tres quintetos ideales de la NBA, 11 fueron del Oeste y cuatro del Este. Sólo LeBron James se coló en el primero. Paul George, Andre Drummond y Kyle Lowry se tuvieron que consolar con ser parte del tercero porque el segundo fue coto privado del Oeste.

¿Tanta insultante superioridad podría llegar a su fin este año? A priori, el Oeste no parece ni tan salvaje, ni tan peligroso y ni tan poderoso como en pasadas ediciones, pues de los cuatro primeros equipos de la temporada 2015-16, sólo uno mantiene esa aura de imbatibilidad incuestionable.

Golden State Warriors

El equipo de Steve Kerr es el único que no tiene problemas para seguir creando el caos en la NBA... con un pequeño añadido sin importancia: Kevin Durant. La decisión del alero de cambiar Oklahoma por La Bahía fue un terremoto que cambió la realidad de la Liga. Nadie discute que son los principales candidatos a ganar un anillo que se les escapó la última temporada contra los Cavaliers de LeBron. Mantienen intactas sus grandes piezas (Curry, Thompson, Green e Iguodala). Bogut y Barnes son las bajas más significativas, siendo el australiano el único que no tiene recambio de garantías ya que su visión de juego era un arma letal para la ofensiva de Kerr. La capacidad de unión de sus cuatro estrellas en la cancha es otra duda a despejar.

San Antonio Spurs

Al margen de Kawhi Leonard, muestran más dudas que certezas. Se fue Duncan con 40 años y llega Gasol con 36. Ginóbili acaba de cumplir 39 y Parker alcanzará los 35 el próximo curso. Si a la edad unimos la falta de tirados certeros y consistentes (Danny Green -su principal lanzador exterior-, cayó del 43,6% desde el triple al 37,6% de 2015 a 2016) y la debilidad defensiva de sus dos hombres altos (Gasol y Aldridge no son fortalezas atrás), tenemos unos Spurs descafeinados que superaran con amplitud el 50% de victorias, sin duda, pero que no tienen la fuerza necesaria para asaltar el anillo... a no ser que Gregg Popovich tenga un as escondido bajo la manga.

Oklahoma City Thunder

Durant se fue. Al igual que Ibaka. Del quinteto que llegó a las Finales de 2012 sólo queda un Westbrook que tendrá ante sí una oportunidad única de liderar solo a OKC. ¿Será suficiente para tratar de ganar el anillo y causar pánico en la NBA? Difícil creer a pesar de la calidad innegable del base porque la salida de KD es de una dureza extrema. Hay muchísima calidad en el alero. Muchísima responsabilidad asumida por él para que se borre en un abrir y cerrar de ojos. Su adiós, es el adiós casi definitivo al campeonato para los Thunder.

Los Angeles Clippers

Calidad hay, eso es así. Chris Paul, Blake Griffin, DeAndre Jordan... Pero ya son muchas temporadas con un gran proyecto en las manos de Doc Rivers con resultados desastrosos: ni una final de Conferencia. Primera ronda la pasada temporada. La paciencia y las expectativas (son temibles, pero no convincentes) con los angelinos se acaban con el futuro de Paul y Griffin en el aire, puesto que ambos acaban contrato este verano (tienen opción de jugador).

Tras ellos, los cuatro siguientes en la clasificación se presentan de la siguiente forma en la temporada que comenzará a finales de octubre:

Portland Trail Blazers: geniales y asombrosos, han perdido la capacidad de sorpresa. Todos los conocen y todos saben lo buenos que son. El límite tanto de Lillard (principalmente) como de McCollum marcará hasta dónde son capaces de llegar.

Memphis Grizzlies: su mayor losa es el tiro exterior. Las dudas: cómo volverá Marc Gasol, si a Conley le pesará o no su megacontrato y si la filosofía de su nuevo entrenador encajará con unos jugadores que no han conocido otra cosa que el Grit and Grind en años.

Houston Rockets: el equipo texano es un proyecto fallido. Harden es la única salvaguarda de una idea que ya no convence a casi nadie y de la que no se espera un final feliz.

Dallas Mavericks: Cuban-Carlisle-Nowitzki. La santísima trinidad en Dallas, aunque los años pasan y pesan demasiado para una competición donde las mismas fórmulas repetidas hasta el infinito, con simples parches de remiendo, no suelen acabar bien.