Dembélé providencial

Entre las manos que no eran penalty de Alba, el partidazo del Valladolid con la pena del Covid y la roja que lo era en directo pero que podía haber cambiado a amarilla en el VAR, al Barça le quedan nueve partidos para ganar la Liga.

La gacela francesa que corre sin parar y con cada vez menos miedo, chuto con poca fe, pero mucha suerte y le dio alas a un Barcelona que no podía creer que La Liga se le fuera, habiendo hecho lo más difícil.

Llevaba desde la derrota ante el Cádiz en la primera vuelta, toda una rueda sin derrota. Si a esto le sumamos que el Cholo nunca se ha creído que puede ganar, pues ahora es momento de no parar y marcar goles.

Y eso es lo que está haciendo Dembélé y que no había hecho antes, marcar y ganar a pesar de que fuera un partido atípico y sin ganas de jugarse. El FCB salió creyendo que lo había ganado sin tan siquiera pitar el inicio del partido.

La suerte también tiene que ser aliada, tanto en el fútbol como en la vida.

A lo mejor los holandeses tienen más suerte de lo normal, a lo mejor Koeman es mejor de lo que pensamos, a lo mejor en Valencia dejan de odiarle tanto, a lo mejor ganan a un Madrid que llegará exhausto después de enfrentarse al Liverpool, o a lo mejor el Cholo despierta y nos convence que sabe ganar sin miedo.

Qué dos meses nos esperan. Qué maravilla es el fútbol.