Baudelaire

Estados Unidos

En la liguilla de la Champions, el Barça siempre resuelve. Han pasado diecisiete años clasificándose para las eliminatorias.

Pero no nos engañemos y no vayamos a creer que dos de los cuatro equipos en todos los grupos de la Champions son muy malos. Pero mucho.

Aunque tampoco importa. Estamos tristes.

Ninguno de los equipos de tercer y cuarto bombo estarían en las ligas mejores de Europa.

Dicho esto, lo que el Barça necesita es ganar, ganar y ganar porque se ha acostumbrado a perder.

¿Realmente ha sido necesario gastar mil millones de euros en comprar jugadores fracasados en vez de sacar a los de la Masía?

¿Tan malos son? ¿O el problema es la comisión de los traspasos?

No mezclemos temas y volvamos al juego de un Barça que sacó el equipo suplente de cualquier Trofeo Joan Gamper, pero que aguantó y goleó.

No se pueden sacar conclusiones del partido entre solteros y casados de ayer, sin embargo apretemos lo bueno, y eso es que han pasado de fase y espera la Champions en febrero.

Pero, hoy todo da igual, porque hoy el fútbol y la pelota lloran. Desde hoy ya no estará más el Diego, El Pibe, El Mejor.

Baudelaire dijo que siempre se van los mejores. Y tenía razón.