ELECCIONES USA 2020

Donald Trump: "Es un fraude al pueblo americano, una vergüenza para el país"

El presidente de Estados Unidos se proclamó victorioso en un breve mensaje pronunciado desde la Casa Blanca y volvió a cuestionar la integridad del proceso electoral.

Estados Unidos
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El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se declaró victorioso de las elecciones generales de 2020 en un explosivo, inédito y breve discurso pronunciado en la Casa Blanca, en el que también acusó un "fraude al pueblo americano, una vergüenza para el país". El mandatario, quien cantó triunfos en estados aún en disputa, como Pensilvania, Wisconsin y Arizona, aseguró que peleará por cada voto hasta las últimas consecuencias; esto significa que llevará el proceso, si es necesario, hasta la Suprema Corte de Justicia para esclarecer su triunfo. "No vamos a permitir que un grupo de gente se robe la elección", sentenció.

"Es un fraude al pueblo americano, una vergueza para el país. Francamente, ganamos esta elección. Ahora vamos a asegurar la integridad (del proceso) por el bien de esta nación. Es un momento muy importante. Es un fraude muy grande. Iremos a la Suprema Corte. Queremos que la votación se detenga ya", denunció en la parte final de su mensaje. Trump, una vez más, ha manifestado su desconfianza en el sistema de voto por correo, del que reprueba que las boletas comiencen a ser procesadas tras el cierre de las casillas: "No queremos que encuentren ninguna papeleta a las 4am y que la añadan a la lista. Es un momento muy triste. Ganaremos esto", añadió el aspirante a la reelección. Trump sustentó su queja en que la 'abrumadora' cantidad de sufragios que ha recolectado aún no es suficiente para otorgarle los 270 representantes del Colegio Electoral que, por ley, necesita para revalidar por cuatro años su estancia en el Despacho Oval: "Hemos ganado muchos (estados) y, de repente, la elección se acabó, porque sabían que no podian ganar (dijo, refiriéndose al Partido Demócrata). Ellos irán a la Corte. Predije esto desde hace mucho tiempo. Ganen o no, irían a la Corte".

A pesar de que el escrutinio continuaba en nueve territorios al momento en que apareció ante las cámaras, Trump ya se ha declarado ganador en varios de ellos. A Pensilvania, Michigan, Georgia y Nueva Carolina el presidente ya los ha pintado de rojo. Incluso, dudó de los resultados provisionales de Arizona, entidad que, con el 80% del conteo, se inclina a tomar partido por Biden: "Aún tenemos mucha vida en Arizona. Alguien ya dijo haber ganado y aún podríamos tener muchos votos por ahí. No lo necesitamos, porque ya hemos ganado en muchos lados, pero sería bueno. Sería una buena posibilidad". Sobre Texas, cuya tendencia estadística ya es irreversible a favor del candidato republicano, también agitó el fantasma del fraude electoral: "No han incluido 700,000 voto en la tabulación". Al respecto, Trump reveló que Rick Abbot, gobernador del estado sureño, se comunicó con él para felicitarle y el mandatario aprovechó para consignar las supuestas y no probadas irregularidades: "Me dijo 'nunca había visto esto'. Le dije que dije que yo tampoco".

"Listos para la celebración"

Acompañado por el vicepresidente, Mike Pence, por sus hijos (Donald, Eric, Ivanka, Tiffany) y la Primera Dama, Melana Trump, el magnate neoyorkino no dudó en anunciar que descorchará la champaña. "Estaremos listos para una gran celebración. Los resultados han sido fenomenales", aseguró, antes de prender fuego al proceso electoral y de cuestionar los entresijos, procedimientos y rituales de una democracia que data desde 1789. La Unión Americana se asoma a una era de incertidumbre, a una potencial crisis constitucional, tras un discurso tan inédito como insólito. Las acusaciones de fraude proferidas por un presidente en activo no tienen precedente en la historia de la democracia estadounidense. Y al final, los temores de Trump se hicieron reales. La elección no terminará el 3 de noviembre.