Nos robaron el balón

Estados Unidos

Claro que es penalti. Es cierto, pero el problema no es que lo sea o no, el conflicto es que para el Real Madrid no lo es nunca y para el resto de equipos sí.

Desde que comenzó la Liga después de la pandemia es insultante la doble vara de medir del VAR para el Madrid y para sus pobres competidores.

Si la amable lectora o lector entra en Twitter y lee el tweet del Betis comprobará la realidad que nadie quiere reconocer. Contra ellos al Madrid no le pitaron nada y lo del Madrid hoy ha vuelto a ser una tiranía despótica propia del medioevo.

El rumor es la respuesta a la ansiedad. En este caso, el rumor es el espanto y el grito previo al escándalo. ¿Nadie ve que las grandes decisiones se decantan a favor de los blancos?

En Europa no pasa esto. Si el final del último partido de Champions en el que Vinícius tapaba al portero hubiera pasado en La Liga, le hubieran dado el gol sin problemas y seguro que alguna tarjeta al equipo contrario por quejarse también hubieran regalado. Los necios que pensamos que la tecnología era para ayudar el deporte, nos equivocamos. Es una gran manipulación y una vergüenza excelsa lo que ocurre entre los árbitros de campo y los del VAR.

Nadie entiende nada. ¿Tan difícil es aclararles a las personas normales qué arbitra el VAR y qué no? Es que no puede ser tan complicado.

Esta banda se ha cargado uno de los clásicos más bonitos de los últimos cinco años por su miserable y paupérrima actuación porque, una vez más han favorecido al Madrid y la esencia del fútbol se esfumó.

Por eso, hoy nos han robado el fútbol. Nos han dejado sin palabras, sin ilusión y sin ganas de hablar de fútbol.