NFL DRAFT

Los cinco mejores tight ends disponibles en el Draft

AS continúa con el análisis de los mejores prospectos, posición por posición, del Draft 2020 de la NFL; hoy, los tight ends.

Cole Kmet, Adam Trautman y Albert Okwuegbunam

El Super Bowl LIV incluyó a los dos mejores tight ends de la NFL: Travis Kelce y George Kittle, piezas clave en las ofensivas de los campeones Chiefs y los 49ers, respectivamente.

El valor de los tight ends se ha incrementado dramáticamente en los años recientes. Seis se han reclutado en la primera ronda desde 2017, incluidos T.J. Hockenson (Detroit) y Noah Fant (Denver) el año pasado.

Fant fue líder entre todos los tight ends novatos en recepciones (40) y yardas (562).

En la Semana 9, se convirtió en el primer tight end novato con una recepción de touchdown de al menos 75 yardas desde 1992, cuando lo hizo Tyji Armstrong (81 yardas).

En la Semana 1, Hockenson tuvo 131 yardas aéreas, con las que superó el récord de 123 que Monty Stickles impuso en 1960 para un tight end en su debut en la NFL.

Hockenson y Fant brillaron en su campaña de novatos, pero la Clase 2020 ofrece más y mejores prospectos en esta posición.

Estos son los cinco mejores tight ends disponibles en el Draft:

1.- Cole Kmet, Notre Dame

Antes de comprometerse ciento por ciento al football, Cole era pitcher relevista del equipo de baseball de Notre Dame. Incluso se le llegó a considerar como prospecto para las Grandes Ligas.

Pero en 2019, en su año de junior, Cole se decantó por el football y entregó su mejor temporada, con 43 recepciones, 515 yardas y seis touchdowns, pese a perderse los dos primeros juegos del calendario con una fractura de clavícula.

Cole es un tight end que mide 1.98 metros y pesa 119 kilos, pero sus movimientos y velocidad en el campo lo hacen ver como un jugador mucho más ligero.

Puede correr cualquier ruta que requiere la posición y es especialmente peligroso cuando tiene que partir a la defensiva con un “seam” de 20 o más yardas.

Tiene que mejorar su técnica como bloqueador, pero rápidamente puede convertirse en un dolor de cabeza, particularmente en la zona roja.

2.- Adam Trautman, Dayton

En 2019, Trautman atrapó 70 pases y sumó 916 yardas y 14 de los 31 touchdowns que amasó en 41 juegos en el college.

Es otro tight end alto y atlético; jugó basketball en el high school y con esas habilidades también puede ser usado como wide receiver.

Tuvo 27 recepciones de 15 o más yardas y únicamente dejó caer dos balones en pases “atrapables”, según Pro Football Focus.

Es súper competitivo cuando el balón está en el aire y tiene que pelear por él.

Su técnica de bloqueo tiene mucho por mejorar y, por supuesto, preocupa que fue dominante ante rivales inferiores en la Football Championship Subdivision.

3.- Albert Okwuegbunam, Missouri

La producción de Okwuegbunam cayó en 2019, pero ese fue un problema de Missouri en general. Aún así, 23 de los 98 pases que atrapó en tres años fueron en las diagonales.

Otro tight end con buena estatura y velocidad, capaz de estirar el campo con un “seam” de 20-25 yardas.

De gran valor en la zona roja, ya sea como un liniero ofensivo más o como objetivo en las diagonales.

Necesita mejorar sus rutas y cortes para generar separación de los defensivos, pues su velocidad no basta para ello.

En sus dos últimos años en Missouri se perdió parte del programa de offseason con lesiones en rodilla y hombro.

4.- Colby Parkinson, Stanford

Parkinson pasó de 29 a 48 recepciones de 2018 a la campaña pasada, pero sus touchdowns cayeron de siete a uno, en una ofensiva de Stanford muy golpeada por las lesiones.

Pese a medir 1.98 metros, es muy rápido en su primer movimiento después del centro y posee buena aceleración.

De brazos largos y manos muy seguras, Parkinson difícilmente pierde la batalla con un back defensivo cuando tiene que pelear por un balón.

No es un producto terminado como bloqueador y su baja producción en 2019 preocupa a más de un scout.

En tres años en Stanford totalizó 87 recepciones, 1,171 yardas y 12 touchdowns.

5.- Harrison Bryant, Florida Atlantic

Su cuarta y última campaña en Florida Atlantic fue la mejor para Bryant con 65 recepciones, 1,004 yardas (promedio de 15.4 por recepción) y siete touchdowns.

Puede jugar como H-back o incluso como un “big slot”.

Competitivo y disciplinado.

En 2019 sus rutas mejoraron notablemente. Es un buen bloqueador, pero Bryant siempre estará más cómodo en su rol como receptor.

En cuatro campañas atrapó 148 balones, con 2,137 yardas y 16 touchdowns.