Honduras

Jorge Urquía, de la gloría a vivir en un asilo lejos de los lujos

El histórico delantero de la Selección de Honduras reapareció con su petición para antes de terminar el año. Tocar el cielo a vivir sin lujos en un asilo para ancianos.

Jorge Urquía de la gloría a vivir en un acilo lejos de los lujos

Las vueltas que da la vida. Jorge ‘Indio’ Urquía fue uno de los mejores goleadores que ha dado el fútbol de Honduras, siendo la década de los 70 su mejor momento como profesional. Hoy vive fuera de todo lujo y lejos de su familia, ya que ésta prefirió meterlo al asilo para alejarlo de sus problemas de drogadicción y alcoholismo.

La vida no jugó sus mejores cartas con un joven que sorprendió a propios y extraños en el ya lejano 1967 cuando Urquía debutó con Atlético Indio de Honduras, ya que después de triunfar con Olimpia y en España su vida cambió por completo gracias a las drogas; motivo por el que hoy no tiene cerca a sus seres queridos y vive en un lugar lejos de las comodidades y lujos que le pudo dar el fútbol en su momento.

La familia decidió internarlo en la casa hogar en Tegucigalpa porque cuando estaba bajo los efectos del alcohol metía personas “desconocidas” en su casa y estos le robaban y le hacían un desastre. Sus parientes aseguraron a 'La Tribuna' que lo visitan los fines de semana.

Reaparece el ‘Indio’

Tras varios años en el olvido, el mítico de la Selección de Honduras reapareció en las redes sociales con un mensaje para este fin de año. Gracias a la cuenta “Hope for All de Honduras” donde revelaron lo que parece ser su carta para esta navidad. En la imagen aparece Urquía sosteniendo un papel que dice lo que quiere para este fin de año: “Una camisa de botones (talla) L, un Buzo talla L y una camiseta del Olimpia (él es exjugador del Olimpia)”.

Previo a esta aparición, el exjugador de Mallorca había sido invitado a los 100 años del Olimpia y antes de eso lo dieron por muerto en 2009, por lo que le otorgó una entrevista para el Diez, donde comentó que era una broma de mal gusto y posó con una sonrisa en lo que era su casa en aquel entonces. Sonrisa que quiere volver a tener este fin de año cuando reciba la playera del Olimpia.