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Cierre de gobierno: ¿Cómo afectaría al día a día de los estadounidenses?

Estados Unidos está cerca de un cierre total del Gobierno a causa de los presupuestos. Descubre cómo afectará la clausura de las dos Cámaras a la vida de los ciudadanos.

JONATHAN ERNSTREUTERS

Estados Unidos está cerca de meterse en otra crisis sin precedentes. Las disputas legislativas en torno al endeudamiento del país parece estar abocado a un cierre total de todas y cada una de las instituciones públicas. Un evento dañino para la economía y reputación de la primera potencia mundial que podrá poner en punto muerto el correcto funcionamiento de programas y servicios federales. Si bien aún hay plazo para que la situación se revierta, desde la Casa Blanca ya ha pedido a las diferentes organizaciones estar preparadas para el cierre completo de sus funciones, algo que no ocurre desde 2018.

La rebelión republicana

El acuerdo entre el presidente, Joe Biden, y Kevin McCarthy, presidente de la Cámara de Representantes, no parece haber caído en gracia del ala radical del partido Republicano. Ambos presidentes habían llegado a un principio de entendimiento por el cual el Congreso suspendió el límite de endeudamiento de Estados Unidos a cambio de que la Casa Blanca aceptara límites específicos en el gasto gubernamental.

Ahora bien, el ala más radicas del partido Republicano, además el más afín al expresidente Donal Trump, se levantaron en contra del mismo, resistiéndose a aceptar una solución a corto plazo que financie a las agencias federales más allá del 30 de septiembre, cuando se acaban los fondos disponibles. Si finalmente las arcas públicas se quedan sin fondos, las medidas pasarían por cerrar todas las agencias gubernamentales, museos y parques nacionales. Además, esto supondría que miles de personas asalariadas del gobierno federal de turno se queden sin trabajo y sin sueldo, lo que podría acabar teniendo un impacto en la economía.

¿Cómo afectará a la ciudadanía?

El cierre de los organismos públicos tendrán una víctima especial, los empleados públicos. Se estima que hasta cuatro millones de empleados del gobierno federal serán los primeros afectados al cierre. Si bien algunos organismos funcionarán bajo mínimos, con el servicio esencial, otros deberán echar el cierre mientras dure el parón. Ninguno de los empleados recibirá sus sueldos sin importar el tiempo que el Congreso tarde en resolver la situación.

El parón también se podrá ver afectado en el turismo, donde miles de controladores de tráfico aéreo de la Administración de Seguridad del Transporte (TSA) deberán trabajar sin remuneración, para aquellos que decidan seguir trabajando. Según apunta la Casa Blanca, los viajeros podrían experimentar “retrasos importantes y tiempos de espera más largos en los aeropuertos de todo el país”.

Las personas que sean beneficiarias de alguno de los bonos y cheques del Estado dejarán de recibir esos ingresos mientras dure el parón. Esto afectará a todos los programas sociales y económicos, como aquellos que sean parte del sector primario. Los servicios de salud también podrán verse resentidos, con los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) advierten que “otras actividades de salud pública funcionarán a una capacidad reducida”. El Departamento de Educación afirmó en un comunicado que podría haber una interrupción temporal en los grandes programas de ayuda estudiantil, becas incluidas.