La oscuridad

El problema del talento es visible. Se han ido muy buenos jugadores y no se han fichado recambios probados, por tanto, poco se puede hacer. Piqué decía que con el Kun, Ansu y Dembélé serán mejores. Desconfío.

Además la vieja guardia que sigue como Sergi Roberto no permite que otros crezcan. ¿ Tan malos son los jóvenes del Barça B, que no hay un lateral derecho confiable?

El segundo es la estrategia y el valor que Koeman debería aportar. Escaso por no decir nulo. Si salir con tres centrales es la aportación al mundo moderno, mejor cerramos el campo y nos vamos al cine.

¿Si no sabe leer el partido y no hace los cambios oportunos para refrescar el juego, pues para que le queremos? Y si encima cada vez que habla le va echando comentarios al presidente y que gracias a él hay futuro en el Barça, pues mejor que no se proyecte en el desastre contra el Bayern.

Y por último y que no tiene excusa: la intensidad defensiva. Talento y estrategia son escasas, pero correr se puede correr y también demostrar pundonor y dignidad. Y eso es lo que enfada.

Ayer, en la oscuridad y el baile desvergonzado que propinó el Bayern, no se vió nada de esa presión sólida y contundente. Dejarse la piel en el campo es lo mínimo que se le pide a cualquier profesional de cualquier empresa o deporte.

Casi todo lo que ha hecho Laporta hasta ahora ha sido malo, pero como viene de Bartomeu que destrozó al Barça, se le perdona de momento.

No se ve la luz, es todo tan oscuro, que da miedo el siguiente partido.