Zidane lloró y Pedri enorme

Lamentables y penosas las declaraciones de Zidane. En vez de felicitar al Osasuna y decir delante de todos: “señoras y señores, hoy no he sabido poner a mis hombres en el campo ni tampoco he sabido realizar los cambios óptimos”.

Sin embargo, la nieve tiene la culpa de todo, como el tráfico (cuando uno llega tarde) y el alcohol (para personas de amplia moral distraída).

Hace 18 años el Madrid no metía tan pocos goles. ¿También es culpa de la nieve, Zinedine?

Kroos es el único que tiene autocrítica diciendo que ni se presiona ni se chuta. Y es así.

Por su parte, Messi ha vuelto a reinar. Fácil, directo, goleador y acompañado de ese jugador que recuerda a Tyler Herro en los Miami Heat.

Jóvenes desgarbados, valientes, atletas y genios en sus respectivos deportes. Semejante desfachatez bienvenida, querida irreverencia generadora de líderes noveles.

Pedri ha dicho: “ah, o sea, la posición de Iniesta, de Laudrup, de De La Peña, de Baggio, de Del Piero, ¿es mía? Pues vale y además os voy a enseñar cómo incluso hacerlo mejor”.

Pedri cada vez más suelto y descarado se apropia y somete terrenos de fútbol con su sombra flagrante de calidad excelente.

Rodeado de rivales, Pedri el Príncipe regala y baila al rival sin contemplaciones. Cada día más y cada día mejor.

Pedri es la razón por poner la tele. Messi ha vuelto y Griezmann, hoy, ha hecho un buen partido (que ya es mucho).