Jerry Jones: Lo de Broncos fue tan desafiante como lo de Dallas

Cuando se trata de acaparar el protagonismo, muy pocos en el mundo de la NFL están a la altura de Jerry Jones. Y eso le encanta.

Tal vez sea esa necesidad de protagonismo, tal vez sólo haya amanecido envuelto en un papel de víctima o simplemente esté buscando la manera de curarse en salud, pero sea cual sea el motivo, resulta difícil entender por qué Jones decidió comparar la situación que atravesaron los Denver Broncos la semana pasada con lo ocurrido con su equipo hace unas semanas, cuando tuvieron que usar cuatro quarterbacks diferentes en un lapso de cinco encuentros.

La palabra clave aquí es quarterbacks.

Los Broncos tuvieron que hacerle frente el domingo pasado a los potentes Saints con Kendall Hinton detrás del centro. Si usted nunca había escuchado de un quarterback con el nombre de Kendall Hinton es porque NADIE había escuchado de un mariscal de campo con el nombre de Kendall Hinton, al menos no desde 2017, un año antes de convertirse en receptor en Wake Forest.

En una acción clásica del que siempre tiene/quiere/puede/sufre más, Jones cree que Dallas pasó por los mismos desafíos cuando en un lapso de cinco juegos tuvo que alinear a Dak Prescott, Andy Dalton, Ben DiNucci y Garrett Gilbert.

“No sé si Denver tuvo un mayor desafío que el que tuvimos nosotros con Di Nucci o los jóvenes quarterbacks que hemos tenido”, dijo Jones al USA Today.

Esas palabras no sólo son una falta de respeto para Hinton –quien se ganó la admiración de toda una liga al tener que prepararse para una posición que no había jugado en tres años, en un nivel completamente distinto y con un día de aviso– sino también una falta de respeto para DiNucci, quien llegó a la NFL como quarterback, tuvo una semana de preparación como titular y ha jugado la posición toda su vida.

La situación, de ninguna manera es comparable, bajo ningún estándar, y el hecho de que Jones haya intentado equiparar lo que pasó Denver con sus propios problemas en Dallas, y de manera pública, además, es simplemente incomprensible.

Si esta es nueva técnica del dueño y gerente general de los Cowboys para arengar a su equipo, es una muy mala. En todo sentido.