Minnesota Vikings

Dalvin Cook está en duda para el duelo ante Falcons

El líder corredor de la NFL, sufrió una lesión en la ingle en la segunda mitad de la derrota contra los Seahawks.

Dalvin Cook está en duda para el duelo ante Falcons
Abbie Parr AFP

Los Minnesota Vikings perdieron más que una oportunidad de darle un vuelco a su temporada en la derrota del domingo pasado ante los Seahawks. Perdieron también al catalizador de su ofensiva.

Dalvin Cook, líder corredor de la NFL después de las primeras cinco semanas con 489 yardas y siete touchdowns, está en duda para el duelo ante los Falcons en la semana seis luego de sufrir una lesión en la ingle en la segunda mitad del compromiso ante los Seahawks. A pesar de que el coach Mike Zimmer declaró el lunes que la resonancia magnética del running back de cuarto año “salió bien”, un día después The Athletic reportó que el diagnóstico del entrenador en jefe pudo ser un tanto apresurado.

Con la tinta en su contrato por cinco años y 63 millones aún fresca, los Vikings tal vez prefieran llevar las cosas con calma en lo referente a Cook, en especial considerando que el equipo tiene descanso en la semana 7, lo que les daría un poco más de tiempo de recuperación y evaluación sobre la magnitud de la dolencia.

Para Minnesota (1-4), no parece tener mucha lógica arriesgar a Cook para un duelo ante los Falcons (0-5) que han encontrado todas las maneras posibles de perder esta campaña, se encuentran bajo las órdenes de un nuevo head coach por primera vez en el año y llegarían al compromiso del domingo en Minnesota equipados con la tercera peor defensiva de la Liga, aunque apenas la 14ta contra la carrera.

La posible ausencia de Cook, en teoría, no debería repercutir mucho en el desempeño de un ataque de Minnesota que está en franca mejoría en sus últimos tres encuentros, incluso si apenas tienen un triunfo que presumir en ese lapso. El back de segundo año Alexander Mattison ha dado muestras esta temporada de ser capaz de complementar a Cook en el ataque terrestre, y el domingo podría tener la oportunidad de demostrar que puede con el trabajo.

Ya lo hizo antes. El domingo, una vez que Cook se resintió de la ingle, Mattison fue el responsable de cargar con el peso del ataque terrestre y no lo hizo nada mal. Ante unos Seahawks que llegaron al encuentro como la tercera mejor defensiva contra la carrera, Mattison fue una amenaza constante. Llevó 20 veces el balón para 112 yardas, ambas marcas personales, y además sumó tres recepciones para otras 24 yardas.

Durante toda la campaña, Minnesota ha demostrado que es capaz de establecer el ataque terrestre y el hecho de que presuman la cuarta mejor ofensiva por tierra de la liga (160 yardas por juego) no es casualidad. Cook y Mattison han encontrado éxito detrás de una dominante línea ofensiva y ante unos Falcons en busca de identidad la situación no debe ser muy distinta.