PHILADELPHIA PHILLIES

Didi Gregorius, el hombre enmascarado: Usará cubrebocas

El shortstop de los Phillies portará mascarilla en todo momento dentro del diamante para evitar contraer el coronavirus.

Didi Gregorius
Michael Reaves Getty Images

Didi Gregorius no sólo es uno de los shortstops más completos de Grandes Ligas. Sus acciones dentro del diamante también demuestran que es uno de los más prudentes.

El holandés que llegó esta temporada como agente libre a los Philadelphia Phillies anunció el jueves que esta temporada utilizará cubrebocas en todo momento, incluso a la hora de batear y a la defensiva, como medida preventiva contra el enemigo público número uno: el coronavirus.

“Intentamos cumplir con los lineamientos e intentamos hacer todo lo posible por mantenernos a salvo”, dijo el exjugador de los Yankees al Philadelphia Inquirer. “Es por eso que las personas me verán por ahí con cubrebocas. Me estoy protegiendo, utilizando la mascarilla a todos lados. La uso todo el tiempo”.

Una vez que la temporada inicie la próxima semana, Sir Didi —quien tiene el nombramiento oficial de caballero de la corona holandesa por ser parte del equipo campeón del mundo en 2011— sería uno de los pocos peloteros que jueguen con la mascarilla. En estos momentos de pandemia, no hay nadie que esté completamente a salvo, pero Gregorius forma parte de la población vulnerable debido a un padecimiento crónico en los riñones, así que más vale prevenir.

El shortstop de 30 años, al igual que el resto de sus colegas, tenía la opción de no jugar esta temporada por motivos de salud. Pudo haber ejercido su opción y absolutamente nadie lo hubiera cuestionado. Pero eso no habría sido una buena decisión para sus finanzas personales, pues no hay que olvidar que, después de todo, esto es un negocio.

Gregorius llegó este año a los Phillies en un contrato por una campaña y 14 millones de dólares, un acuerdo significativamente inferior a lo que pudo haber comandado un pelotero de su calibre. Pero sus opciones se redujeron considerablemente después de que la campaña pasada apenas bateó para .238 con 16 home runs y 61 carreras impulsadas, limitando su participación a apenas 82 juegos por una operación de Tommy John.

Ahora, Gregorius intenta reestablecer su valor de cara a una nueva agencia libre el próximo año, y para hacerlo, debe mantenerse en el terreno y ser productivo. Y si eso requiere que juegue con una mascarilla en todo momento, que así sea.

El objetivo de Gregorius, además de seguir respirando, es mantenerse en el campo el mayor tiempo posible y brindarse la oportunidad de demostrar que sigue siendo un pelotero de élite. Tendrá el beneficio de estar en un orden al bate plagado de amenazas que, sin duda, le generará oportunidades de producir. Pero con sólo 60 partidos en el calendario, será difícil demostrar consistencia.