GEORGE FLOYD | DONALD TRUMP

Trump se refugia en búnker tras protestas por George Floyd y amenazas de Anonymous

Entre las protestas por la sensible muerte de George Floyd y tras las amenazas de Anonymous, Donald Trump se refugia en un búnker de la Casa Blanca.

Trump se refugia en búnker tras protestas por George Floyd y amenazas de Anonymous
JONATHAN ERNST REUTERS

La furia de millones de estadounidenses tras la sensible muerte de George Floyd en manos de un policía de Minneapolis, han sobrepasado la capacidad de la seguridad en Estados Unidos, y aunque el país activó la Guardia Nacional, tal parece que no fue suficiente para controlar la situación.

Cabe mencionar que, además de la muerte de Floyd, el grupo de ciberactivistas, Anonymous, sacó a la luz documentos de Donald Trump en donde se le involucra con la red de tráfico de menores de Jeffrey Epstein, además de evidenciar que abusó sexualmente de varios menores de edad.

Ante dichas revelaciones, la ira de los protestantes se encendió más y procedieron a atacar directamente la Casa Blanca, motivo por el cual, el presidente de la nación fue llevado por el Servicio de Seguridad a un búnker del recinto en Washington D.C., la información fue confirmada posteriormente por The New York Times y CNN.

El impacto de la muerte de George Floyd

Al tener una vida por delante y tras ser arrebatada a través de un acto deplorable y meramente racista, George FLoyd se ha convertido en un estandarte para la lucha en contra del racismo, la violencia policial y el abuso de autoridad, que si bien inició en Estados Unidos, hasta el momento se ha extendido en demás países, tales como Alemania, Canadá, Inglaterra e Italia sólo por mencionar algunos.

Asimismo, el lamentable deceso de Floyd ocasionó que el grupo de hackers activistas, Anonymous, regresara después de tres años de inactividad para alzar la voz por George Floyd, desafiando a las autoridades de Estados Unidos, pues, si no se hace justicia por su muerte, entonces éstos revelarán varios secretos y crímenes que se tienen guardados en bases de datos, tal y como sucedió con lo de Donald Trump y Jeffrey Epstein.