NFL Draft

Los cinco mejores corredores disponibles en el Draft 2020

AS continúa con el análisis de los mejores prospectos, posición por posición, del Draft 2020 de la NFL; hoy, los corredores.

J.K. Dobbins, Jonathan Taylor y D'Andre Swift

Aunque en 2019 fueron reclutados 25 corredores, cuatro más que en 2018, el primero que escuchó su nombre fue Josh Jacobs, hasta el final de la primera ronda con el pick 24.

Jacobs fue líder entre todos los novatos con 1,150 yardas terrestres y se convirtió en el primer rookie en la historia de los Raiders que suma más de mil yardas por tierra en su campaña de debut.

La Clase 2020 no cuenta con un Saquon Barkley (Novato Ofensivo del Año), la segunda selección global del Draft 2018, pero sí ofrece algunos backs dinámicos que podrían aportar al juego aéreo.

Jonathan Taylor, de Wisconsin, encabeza a este grupo, pero, curiosamente, es quizá el que menos pueda aportar como receptor fuera del backfield.

Estos son los cinco mejores corredores disponibles en el Draft 2020:

1.- JONATHAN TAYLOR, WISCONSIN

En su paso con los Badgers, Taylor sumó 6,174 yardas por tierra, lo máximo en la historia del football colegial en un lapso de tres años. Además, logró 50 touchdowns por esa vía y cinco más como receptor, todos en 2019.

Taylor es un corredor fuerte y explosivo, con buena velocidad (4.39 segundos en las 40 yardas) que sabe detectar los huecos rápidamente; es complicado derribarlo una vez que se encuentra en campo abierto.

También es muy efectivo cuando se le pide proteger al quarterback, con sólidos bloqueos y buena lectura para reconocer un blitz.

No fue muy productivo en el juego aéreo y ello podría ser motivo de preocupación para ciertos scouts, pues ese un elemento fundamental en el football moderno.

En 2019 atrapó 26 balones y sumó 252 yardas aéreas en Wisconsin, pero entre 2017 y 2018 apenas tuvo 16 recepciones, sin touchdowns.

Se le ha comparado con Nick Chubb.

2.- J.K. DOBBINS, OHIO STATE

En tres años con los Buckeyes, Dobbins totalizó 4,459 yardas terrestres y 38 touchdowns, incluidas 2,003 y 21 en 2019, respectivamente.

A diferencia de Taylor, Dobbins también puede ser usado en la ofensiva aérea, al sumar 71 recepciones, 645 yardas y cinco anotaciones.

Esa versatilidad le da un valor especial, pues los equipos interesados lo verán como un back que puede ser usado en cualquier down o situación.

Posee excelente visión, aceleración y elusividad.

Sufre cuando tiene que proteger al quarterback, principalmente porque a veces no reconoce a los defensivos en un blitz.

Pero eso se compensa con la habilidad que tiene para hacer jugadas grandes: la campaña pasada tuvo 20 escapadas de 20 o más yardas y seis de 50 o más.

Además, Dobbins siempre brilla en los juegos grandes y como ejemplos están los duelos ante Penn State (157 yardas), Michigan (211), Wisconsin (172) y Clemson (174).

Dobbins puede cambiar un partido con una o varias jugadas grandes.

3.- D'ANDRE SWIFT, GEORGIA

En sus dos últimas campañas con los Bulldogs, Swift corrió para 2,267 yardas y 17 touchdowns, con 56 recepciones, 513 yardas aéreas y otras cuatro anotaciones.

No es el más rápido (4.48 segundos en las 40 yardas), pero tiene buenos instintos y es muy elusivo en campo abierto.

Su versatilidad es un plus, pero hay dudas si puede o no ser un “caballo de batalla” en la NFL, pues nunca llevó el balón más de 25 veces en un juego en sus tres años en Georgia.

Por ello es probable que muchos equipos lo vean como un buen complemento en el backfield, pero no necesariamente como un corredor al que se le pueda exigir el trabajo pesado domingo a domingo.

4.- CLYDE EDWARDS-HELAIRE, LSU

Después de dos años en la ignominia, Edwards-Helaire tuvo una actuación sobresaliente con los Tigers en la campaña del campeonato: 1,414 yardas y 16 touchdowns por tierra, con 55 recepciones, 453 yardas y otra anotación por la vía aérea.

Es muy rápido y posee extraordinarios movimientos. Según Pro Football Focus, rompió 70 tacleadas en 214 acarreos en 2019, y ganó 782 yardas después del primer contacto.

Como receptor puede correr prácticamente cualquier ruta que se le pida y es una pesadilla para los linebackers.

Es un corredor pequeño (1.70 metros y 94 kilos) que difícilmente podrá correr detrás del centro o los guardias, pero es valiente cuando se trata de bloquear a un linebacker en un blitz.

Su versatilidad lo hacen ideal para un equipo que busca un complemento en el backfield.

Algunos scouts lo comparan con Maurice Jones-Drew.

5.- CAM AKERS, FLORIDA STATE

Tras un 2018 mediocre, Akers tuvo un sólido 2019 con 1,144 yardas y 14 touchdowns terrestres, además de 30 recepciones, 225 yardas y otras cuatro anotaciones en el juego aéreo.

Cuando parece que está acorralado en el backfield, Akers hace un movimiento o dos y se las ingenia para sacar yardas positivas de una jugada que parecía perdida.

Esa elusividad y su aportación al ataque aéreo lo diferencian de los demás backs de la Clase 2020.

Akers pudo tener mejores números, pero muchas veces la línea ofensiva de los Seminoles simplemente no le ayudó.

Es un corredor dinámico, pero a algunos coaches no les gustan los backs que “bailan” demasiado en el backfield para tratar de eludir defensivos.