NFL HONORS

Anuncian a los miembros de la clase 2020 del Salón de la Fama

Troy Polamaulu encabeza la lista de los seleccionados para entrar a Canton, acompañado de Steve Atwater, Isaac Bruce, Edgerrin James y Steve Hutchinson.

Troy Polamalu

Como acontece año con año, el sábado previo al Super Bowl, la National Football League se viste de manteles largos para los NFL Honors, la ceremonia donde se anuncian los premios a los más destacados atletas del año y también del pasado. Entre estos últimos, salen los nombres que alcanzarán la inmortalidad en el Pro Football Hall of Fame, ubicado en Canton, Ohio.

La nueva clase de integrantes va encabezada por los cinco integrantes de la Era Moderna: el safety Troy Polamalu (2003-2014); Edgerrin James, corredor, 1999-2009; Steve Atwater, safety, (1989-1999); Isaac Bruce, receptor, (1994-2009) y el guardia Steve Hutchinson (2001-2012).

Troy Polamalu

Durante una docena de temporadas el strong safety jugó football de alto nivel en una renacida defensa de Pittsburgh Steelers, que rendía honor a la cortina de acero de los años setenta, que le dio un par de Super Bowls a la organización para posicionarse ésta como la más ganadora de la historia. En su carrera, el producto de USC culminó con ocho selecciones al Pro Bowl, cuatro al primer equipo All-Pro, un premio al Jugador Defensivo del Año (2010), así como 770 tacleadas, 32 intercepciones, 14 balones sueltos forzados y tres touchdowns.

Edgerrin James

El producto de la Universidad de Miami, llegó a la NFL como uno de los principales prospectos de su clase con el sorteo de 1999. Indianapolis Colts lo seleccionó en la cuarta posición global y jugó con ellos hasta 2005, donde sus cuatro selecciones al Pro Bowl y dos al primer equipo All-Pro. Allí fue un invaluable apoyo para la ofensiva que lideraba Peyton Manning. En 2006 llegó a Arizona, para sumarse al proyecto de Steve Keim que incluía al veterano Kurt Warner detrás del centro. Alcanzaron el Super Bowl XLIII, pero perdieron ante Steelers en una de las más dramáticas ediciones. Para despedirse de los emparrillados profesionales, en los que acumuló 12,246 yardas por tierra y 91 touchdowns combinados, partió hacia Seattle. Sus más de 10 mil yardas terrestres lo colocan entre un grupo único de 13 jugadores que ha alcanzado la cifra.

Isaac Bruce

El receptor de Memphis llegó a la NFL en el año 1994, cuando Los Angeles Rams lo seleccionaron en el puesto 33 global. Con ellos, el velocista alcanzó la gloria máxima al coronarse campeón del Super Bowl XXXIV, cuando la organización de St. Louis paró a Kevin Dyson a una yarda para evitar el triunfo de Tennessee Titans. En ese mismo duelo, Bruce atrapó un pase de Kurt Warner en los últimos tres minutos del cuarto periodo que el receptor llevó 73 yardas hasta las diagonales. En su carrera, Bruce alcanzó 15,208 yardas y 91 touchdwons en 1,024 recepciones. Su número, el 80, está retirado en la organización de los Rams.

Steve Hutchinson

El egresado de Michigan llegó a la NFL en 2001, cuando lo seleccionó Seattle Seahawks en la primera ronda (puesto 17). Durante sus doce años como profesional del football, Hutchinson pasó también por Minnesota Vikings (2006-2011) y llegó a su temporada final (2012) a la Ciudad de la Música, para defender los colores de Tennessee Titans. El originario de Fort Lauderdale obtuvo siete selecciones al Pro Bowl y cinco al primer equipo All-Pro, por sus aportaciones protegiendo a su quarterback en 169 encuentros de la liga.

Steve Atwater

Semifinalista de la clase de 2012 del Pro Football Hall of Fame, Atwater, que también fue finalista en 2016, recibió finalmente su nombramiento para integrar la clase de 2020, con lo que quedará inmortalizado el legado del safety de Denver Broncos, equipo al que llegó en el Draft de 1989 y con quienes alcanzó a coronarse en las ediciones XXXIII y XXXIII del Super Bowl. Para su último año (1999) emigró a New York para jugar con los Jets. Después de 11 como profesional, el producto de Arkansas fue seleccionado en ocho ocasiones al Pro Bowl y en dos al primer equipo All-Pro, además de ocupar un puesto en el Anillo de Honor de la organización de Colorado.