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Subastan la colección de autos de Paul Walker por USD 2.3 millones

A más de seis años de su muerte, la colección de autos del fallecido actor de ‘Fast and Furious’, Paul Walker, fue subastada por 2.3 millones de dólares.

Subastan la colección de autos de Paul Walker por USD 2.3 millones
Tim P. Whitby Getty Images

Paul Walker no sólo era un amante de los automóviles en la pantalla grande, sino, también en la vida real. El actor poseía una gran colección de vehículos, la cual incluía toda una serie de autos, motocicletas, tráilers y más. Sin embargo, a más de seis años de su muerte, la familia Walker decidió poner en venta la colección del famoso ‘Brian O'Conner’.

Así es, de acuerdo al diario británico, The Daily Mail, la familia Walker subastó parte de la colección de vehículos del fallecido actor por 2.333.450 millones de dólares; mientras que, el resto de la colección pasó a manos de su hija, Meadow Rain Walker. Se dice que la subasta se llevó a cabo entre el miércoles 15 y el sábado 18 enero, y en ésta se fueron los cinco BMW M3 Lightweight, así como el E36 de 1995.

Durante la subasta, el CEO de Barrett-Jackson, Craig Jackson, compañía detrás de la subasta, aprovechó para rendirle honor al famoso actor de ‘Fast and Furious’ a través de las siguientes palabras: “Paul ha sido comparado con Steve McQueen, quien vivió su pasión por los autos en cada aspecto de su vida. Inspiró una generación entera de amantes de carros.”, expresó Craig.

Paul Walker, el culpable de su propia muerte

Walker falleció el pasado 30 de de noviembre del 2013 a los 40 años, días antes de terminar las grabaciones de la séptima entrega de ‘Fast and Furious’. La vida del actor terminó abruptamente cuando, durante una demostración, se estrelló en el Porsche en el que viajaba.

La hija del actor, Meadow, culpó y demandó a la compañía alemana de su muerte, pues, de acuerdo a ésta, el Porsche en el que Paul viajaba no estaba en las condiciones adecuadas, sin embargo, los fabricantes de autos le respondieron que el automóvil de Walker “había sido forzado y alterado después de que fuera colocado en el flujo comercial de una forma que no fue previsible razonablemente para Porsche Cars North America”, deslindándose así de toda responsabilidad y culpando al actor de su propia muerte, pues éste sabía los riesgos a los que se enfrentaba.