Ganar en playoffs y trascender

Estados Unidos

Cuando Michael Jordan se retiró dijo, “arriesgué muchos récords personales para poder ganar títulos, porque es así como realmente se logra trascender”.

Su declaración vino en relación a la pregunta sobre la inmensa cantidad de “triples dobles” que registran jugadores como Russell Westbrook y Lebron James, superando por mucho los que él tuvo. Sin embargo, esos 6 títulos NBA sin derrota alguna, hacen de MJ23 el incuestionable #1 de todos los tiempos.

Ganar en playoffs y coronarse es el único y principal objetivo del juego porque, efectivamente, así se gana un lugar en la historia.

Terminada la segunda semana de los NFL Playoffs confirmamos la enorme diferencia entre ganar en temporada regular y pretender hacerlo en playoffs. Hay personajes que se crecen en esta ronda, parecen alimentarse de la tensión y el drama, y sacan lo mejor de su juego; otros sucumben ante el reto y se vuelven ordinarios. Sólo hay que ver los partidos de Lamar Jackson y Patrick Mahomes, el pasado fin de semana, para entender esta historia.

Lamar Jackson está a doce días de recibir el premio MVP como el mejor jugador de la temporada, al tiempo que su marca de playoffs se ha colocado 0 ganados y 2 perdidos. El drama de su derrota contrasta con la joya entregada por Patrick Mahomes, quien sacó lo mejor de su juego ante la adversidad y logró una victoria para la historia, que por segundo año consecutivo lo pone a un paso del Super Bowl.

La tragedia de los Ravens fue una puesta en escena con varios personajes, Lamar en el rol protagónico, sus coaches John Harbaugh y el coordinador ofensivo Greg Roman, actores de reparto.

Balimore corrió 206 yardas por juego en la temporada regular, primer equipo que supera las doscientas yardas terrestres por partido desde 1977, pero en la derrota ante Titans a sus coaches se les olvidó esa virtud. Cuando el partido estaba 14-6 para Titans, a mitad del tercer cuarto, se olvidaron de correr, mandaron a su quarterback a lanzar 59 pases, sólo para verlo cometer un fumble, lanzar una intercepción, y perder el sueño de esta temporada.

En playoffs no existe el mañana, es vencer o morir, eso implica una enorme presión que termina por reventar algunos jugadores. Drew Brees es un quarterback que estadísticamente ha alcanzado la gloria, tiene más yardas por pase y más pases de touchdown que cualquier otro en la historia, pero consistentemente fracasa en su búsqueda de llegar a un segundo Super Bowl.

El obstáculo que Brees no ha podido librar son los playoffs, ahí su magia se convierte en ordinaria, tiene 8 ganados y 8 perdidos. Hace dos semanas Brees entregó una intercepción y un fumble, en su última derrota en playoffs. El año pasado, en la final de Conferencia, a un paso del Super Bowl, su partido ante Rams se fue a tiempo extra y la primera posesión fue para los Saints, pero Brees fue interceptado.

Dan Marino, que en algún momento tuvo los récords que hoy tiene Drew Brees, se retiró con 8 ganados y 10 perdidos en playoffs, sin haber ganado jamás el gran juego.

Ganar en playoffs es un logro pocas veces alcanzado, ganar consistentemente ahí es tema de los quarterbacks históricos. Muy pocos tienen récord ganador. Aaron Rodgers está 10 ganados y 7 perdidos, Russell Wilson, 9-6; Eli Manning 10-4, Phillip Rivers 5-6, Nick Foles 4-2.

Si Tom Brady tiene 9 Super Bowls jugados y 6 ganados, es porque su marca en playoffs es 30 ganados y 11 perdidos.

Mucha atención con Ryan Tannehill. A sus 31 años jamás había jugado un partido de playoffs, hoy está 2-0 con Tom Brady y Lamar Jackson como sus víctimas. Tannehill tiene de su lado al mejor ataque terrestre del momento, no está cometiendo errores, y con sólo 15 pases completos en dos partidos, suma 3 touchdowns.

Hay muchos caminos para poder ganar en playoffs, ninguno más seguro que dominar corriendo la bola y no perder el balón, justamente como los Titans de Tannehill lo están haciendo.