LOS ANGELES RAMS

Los Angeles Rams, uno de los equipos de NFL que decepcionó

Luego de llegar al Super Bowl LIII, los Rams fueron uno de los equipos que terminó con un rendimiento por debajo del esperado al no clasificar a playoffs.

McVay y Goff en las laterales
Jayne Kamin-Oncea AFP

Antes de iniciar cada temporada, en la National Football League las expectativas se miden por la calidad de la plantilla con la que cargan los 32 equipos. Algunas organizaciones, ya sea por su espacio en el tope salarial o la capacidad de persuasión y reclutamiento de sus gerentes generales, avivan las esperanzas de sus fanáticos con los movimientos de frente a la próxima campaña.

Sin embargo, éstas no siempre se cumplen, y ello se confirma año tras año, cuando después de jugarse el último snap de la Semana 17, se tiene claro el panorama para la postemporada, pues al menos en el nivel profesional los equipos no salen a divertirse, sino a ganar partidos.

Este año, como todos, varios equipos quedaron a deber con su desempeño con relación a su talento. Uno de ellos, el más notable por el balance de sus equipos internos, fueron Los Angeles Rams.

Cuando una organización alcanza el Super Bowl, el siguiente año se espera hacer lo mismo, sobre todo si se habla de los Rams, quienes -a pesar de las lesiones- reforzaron en el camino con jugadores importantes y de alto impacto en el terreno de juego.

2018 agridulce

El 19 noviembre de 2018, los Rams ganaron el duelo con la tercera mayor puntuación en la historia de la NFL (105), al derrotar a Kansas City Chiefs 54-51 en Monday Night Football, encuentro que debió jugarse en el Estadio Azteca pero que por las pobres condiciones del pasto se trasladó al Memorial Coliseum.

Ocho juegos más tarde, Sean McVay y compañía estaban en el Mercedes-Benz Stadium para jugar el primer Super Bowl de la franquicia, recién trasladada a la Ciudad de las Estrellas, desde 2001, cuando Kurt Warner y Marshall Faulk cayeron 17-20 ante los Patriots.

En esta ocasión, 17 años después, McVay le dio una revancha a la escuadra carnera para derrotar a los 'Pats' en el Super Domingo. El duelo, donde la defensiva comandada por el entonces Jugador defensivo del año, Aaron Donald, detuvo a la ofensiva de Tom Brady a una pobre eficiencia de tercer down (3/12) y cero pases de anotación, terminó con un sabor amargo para los Rams al anotar solamente un gol de campo de 53 yardas de Greg Zurlein.

La segunda mejor ofensiva de aquel año (421.1) se apagó en el juego más importante.

Subcampeones a deber

McVay y su gerente general Les Snead, apostaron por darle continuidad a su ataque, que previo a la derrota del Super Bowl LIII solo en una ocasión anotaron menos de 23 puntos, ante la tercera mejor defensa de 2018: Chicago Bears (299.7), en la Semana 14.

Por tal razón, los Rams respetaron su plantilla ofensiva, sin variar mucho para 2019. No obstante, en el otro lado de la cancha, los angelinos fueron tras los servicios de tres jugadores de alto impacto para reforzar una defensiva que ya de por sí ponía a temblar a los coordinadores ofensivos rivales: integraron a su roster a Clay Matthews, Dante Fowler y Eric Weddle.

Y con el calendario del centenario de la NFL en curso, fueron tras los servicios de Jalen Ramsey, quien fuera el esquinero estelar en la organización de Jacksonville, tras perder a Marcus Peters.

El 2019 inició con tres triunfos al hilo para Los Angeles, luego de derrotar a Panthers en Carolina, a Saints y a los Browns en Ohio, pero el declive vino cuando dejaron ir tres derrotas consecutivas en los próximos duelos.

Los Buccaneers les hicieron 55 en el Coliseo; en Seattle, los Seahawks se llevaron un agónico triunfo por un punto y ante los 49ers, la defensa coordinada por Robert Saleh los limitó a una sola anotación.

Retomaron el camino de la victoria con triunfos ante dos equipos cuyo nivel de football en el momento no representaba mayor dificultad: Atlanta Falcons y Cincinnati Bengals.

Descansaron para la novena jornada y con dos semanas de preparación para enfrentar a unos Steelers sin ataque, aunque con una defensiva impenetrable, perdieron el duelo 12-17 en el Heinz Field.

Las siguientes cuatro semanas resultaron esperanzadoras para McVay y sus 53 hombres. Sacaron tres triunfos: ante Bears, en Arizona y recibiendo a Seahawks.

Con marca de 8-5, y una Conferencia Nacional verdaderamente apretada, a excepción de la pelea por la NFC Este, era momento de viajar a Arlington, Texas, para destronar a los Cowboys y mantenerse en la pelea por el Wild Card. Pero sucedió algo que ni los mismos fans de Dallas esperaban: Garrett le dio el ovoide a Ezekiel Elliott y los de la Estrella Solitaria vencieron con dominio.

Sin playoffs

En San Francisco, los Rams se esforzaron. Jared Goff pasó para más de 300 yardas, apenas su segunda ocasión ante un equipo con marca ganadora en la temporada, y Todd Gurley acarreó en dos ocasiones el ovoide a la zona de anotación. Pero los 49ers les hicieron 10 puntos en el último cuarto, incluido el gol de campo de 33 yardas de Robbie Gould para desempatar el marcador 34-31 mientras el reloj marcaba los 60 minutos de juego, que los dejaba fuera de la contienda.

En el duelo de espedida del Memorial Coliseum ante Arizona Cardinals, los Rams solo salieron a dar las gracias. Ganaron el encuentro pero sus objetivos ya estaban puestos para la próxima temporada.

La defensa de los Rams tuvo mejorías en la defensa, pero su ofensiva no estuvo a la altura. Pasaron de aceptar 24 a 22.8 puntos y anotaron 8.3 unidades menos en relación a 2018 (32.9; 24.6).

Gurley vio un 2019 en detrimiento. Un año anterior, en 14 partidos alcanzó 1,251 yardas terrestres con 17 anotaciones por esa vía, mientras que la reciente temporada, con un encuentro más, llegó a 857 unidades, además de cruzar las diagonales en 12 corridas.

Goff, a pesar de terminar como el tercero con mayor yardas por aire (4,638), no encontró la puntería que lo caracterizó en la pasada campaña. Luego de conseguir 32 pases a la zona de anotación en 2018, este año terminó con 22 e incrementó sus intercepciones a 16. El porcentaje de intercepciones (2.6%) de Goff fue el más alto desde su campaña de novato, en 2016 (3.4%).