MLB

Jacob deGrom repite Cy Young en el Viejo Circuito

El lanzador de 31 años es el primero en ganar el trofeo Cy Young en años consecutivos para la franquicia de New York Mets y el séptimo en la historia de la Liga Nacional.

Jacob deGrom
Kathy Willens AP

Ganar un premio en Ligas Mayores no es cualquier logro. Hacerlo dos veces y de forma consecutiva, mucho menos. Hoy, Jacob deGrom se llevó el Cy Young de la Liga Nacional, el cual ya había logrado al término de la temporada anterior, para ser el primer lanzador en los 57 años años de historia de New York Mets que consigue llevarse el galardón repitiendo año con año.

El lanzador de la franquicia neoyorkina, nuevamente, se quedó corto de un espectacular número de victorias en la temporada y con 11 triunfos -una más que en 2018- le bastó para repetir el Cy Young.

La temporada para deGrom vuelve a quedar a deber en victorias, pero eso no resultó de mayor importancia para quienes lo votaron, pues deGrom terminó con marca de 11-8 y una efectividad de 2.43, retirando por la vía del ponche a 255 bateadores, la mayor cantidad para un lanzador de la Liga Nacional este año.

Tradición neoyorkina de lanzadores

El trofeo Cy Young, nombrado en honor al líder histórico y solitario en victorias de MLB (511), ha llegado a la institución de Queens gracias a cuatro serpentineros desde que se hace reconocimiento a los lanzadores.

El primero en conseguirlo fue el lanzador Tom Seaver en 1969, a siete años de la fundación de la franquicia metropolitana, cuando alcanzó una marca de 25-7 con efectividad de 2.21 en 35 juegos que salió a abrir la loma para los Mets. Aquel año, Seaver terminó con 5 blanqueadas y 208 ponches, permitiendo a sus rivales un promedio de bateo de .207.

Cuatro años más tarde, en 1973, Seaver repitió el galardón cuando terminó la campaña con un récord de 19-10 y efectividad de 2.08 como inicialista, además de terminar con la mejor marca de WHIP en su carrera con 0.98, empatada con la que logró en 1968, un año antes de recibir su primer Cy Young.

Después de Seaver, fue hasta 1985 cuando otro hombre de los Mets se llevó el trofeo, cuando el derecho Dwight Gooden se llevó los honores en su segunda temporada de MLB. Aquel año, Gooden terminó con 24 victorias y solo 4 derrotas.

Cada que subía al montículo los bateadores temían lo que venía de frente. El serpentinero manejó una efectividad de 1.53 y otorgó 268 ponches la mayor cantidad en su carrera de 16 años y 2,293 chocolates.

32 años después, R.A. Dickey tuvo su única campaña de 15 en MLB con una efectividad por debajo de 3.00 (2.84). Aquel año, en 2012, Dickey se llevó el cuarto Cy Young en la historia de los Mets y se convirtió en el tercer lanzador en conseguirlo para su equipo al terminar el año con 20 triunfos y 6 derrotas en 233.2 episodios trabajados en el centro del diamante.

En 2018, Jacob deGrom tuvo, en marca de victorias y perdidas, una temporada poco típica para un lazador galardonado con el Cy Young. Al final de la campaña, deGrom contaba con 10 victorias y 9 derrotas en la cuenta personal, pero el récord no le hizo justicia al dominio con el que sacaba bateadores de circulación.

Con 1.70 de efectividad, el más bajo de Grandes Ligas, y un promedio de bateo de .196 en contra, deGrom se convirtió en el más dominante lanzador del Viejo Circuito en la Gran Carpa del año, apenas su quinto de haber entrado.