Liderazgo y Crisis en la NFL

Estados Unidos

¿Qué será lo más difícil de controlar en un equipo de fútbol americano?

Sin duda el vestidor. Ahí se encuentra gran parte del éxito o fracaso en la cancha.

¿Tiene usted idea lo que debe ser tener a 53 jugadores, y alrededor de 15 entrenadores, comprometidos, orientados a la misma estrategia, respetuosos, y disciplinados?

No tenga usted duda que grandes y legendarias dinastías, como los Lakers de Kobe Bryant y Shaquille O’Neal, los galácticos del Real Madrid de Zidane, Beckham, Figo, tuvieron en el control de su vestidor, la clave de la victoria.

Cuando el equipo se llena de estrellas, en particular de esos personajes multimillonarios que gustan de hablar, prometer, advertir, antes de entrenar a la cancha, la línea del control se estrecha y se vuelve crítica.

Para alcanzar este delicado reto la pieza decisiva se llama “líder”. Ellos, a nombre del coach general, asumen retos, disciplinan su subgrupo de trabajo, aceptan responsabilidades, y hacen que todo camine hacia el objetivo.

¿Quién puede ser el líder de los Cleveland Browns, que el domingo volvieron a perder y dejaron su récord en 2 ganados y 4 perdidos?

¿El quarterback Baker Mayfield de 24 años, que ha lanzado 11 intercepciones en seis partidos?

¿Los receptores Odell Beckham Jr y Jarvis Landry de 26 años, compañeros y amigos desde la Preparatoria, dueños de contratos que suman $165.5 millones de dólares?

¿O un coach novato, de 44 años, que nunca ha ganado nada, y fue promovido por su propio quarterback en su año de novato, para ser el hombre que guíe al equipo?

El liderazgo es una cualidad natural que se trae de nacimiento, los líderes nacen, y en la cancha lo validan cumpliendo sus responsabilidades.

Los Cleveland Browns no tienen uno de ellos. Después de meses de hablar, hablar y hablar, hoy se ven hundidos en un mar de errores, buscando responsables, listos a ser estampados con la etiqueta del “fracaso del año”.

Semejante historia empiezan a vivir los Dallas Cowboys tras perder el tercer partido consecutivo. ¿Quién puede levantar la mano para hablar, callar grillas, regañar a los jóvenes, y exigir resultados? Nadie

Cuando los equipos entran en crisis son los veteranos quienes ponen orden y le ayudan al coach a corregir el camino.

En el caso de los Cleveland Brown y los Dallas Cowboys, esos puestos siguen vacantes.