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Bill Walsh, el genio que cambió las ofensivas en la NFL

El tan solo tres años, San Francisco pasó de ser el peor equipo de la liga al campeón del Super Bowl; con Walsh los 49ers ganaron tres títulos en 10 años.

Bill Walsh con 49ers

En la banca de San Francisco 49ers debieron poner un cartel que dijera “Genio trabajando” a un lado de Bill Walsh. El innovador coach de pelo blanco transformó a los 49ers en una dinastía y ganó con San Francisco tres Super Bowl (XVI, XIX, XXIII) en 10 años.

No sólo puso tres trofeos Vince Lombardi en las vitrinas de los 49ers, sino instaló una nueva ofensiva que ha sido seguida por docenas de coaches desde hace casi 40 años.

William Ernest Walsh (30 de noviembre de 1931, Los Angeles, California) trabajó como asistente durante ocho años con el legendario Paul Brown en Cincinnati.

La ofensiva “West Coast”, que Walsh hizo famosa en la NFL en la década de los 80 y cuyos conceptos todavía son usados en el football moderno, fue un producto de lo que aprendió del coach Sid Gillman en San Diego.

Su filosofía ofensiva fue puesta en movimiento primero en la universidad de Stanford y luego en San Francisco, cuando se convirtió en coach y gerente general de los 49ers en 1979.

En toda la historia de la franquicia, San Francisco sólo tenía cuatro apariciones en Playoffs.

“La adversidad puede ser un gran motivador”, dijo Walsh. “Pero en el football, como en todo, siempre hay una serie de problemas y tu éxito dependerá de cómo estés preparado y cómo resuelvas esos problemas”.

Walsh trabajaba como pocos con sus quarterbacks. En Cincinnati ayudó a crecer a Ken Anderson, y con los Chargers tenía a su cargo a Dan Fouts.

En 1979, en la segunda ronda del Draft, reclutó a Joe Montana, a quien convirtió en el perfecto general de su novedosa ofensiva, que prefería más pases cortos y menos carreras.

Así, Walsh convirtió a los 49ers, que terminaron 2-14 en 1978, en campeones del Super Bowl en tres años. Leíste bien: tres años.

Después de perder dos de los tres primeros juegos en 1981, los 49ers ganaron 15 de los siguientes 16, gracias a Montana y los receptores Dwight Clark y Freddy Solomon, y a una defensa liderada por el linebacker Jack “Hacksaw” Reynolds, Fred Dean y una secundaria que incluía a tres novatos: Ronnie Lott, Eric Wright y Carlton Williamson.

En el Juego por el Campeonato de la NFC derrotaron 28-27 a los favoritos Dallas Cowboys gracias a aquel pase de seis yardas de Montana a Clark a 51 segundos del final, jugada mejor recordada como “The Catch”.

Días después San Francisco derrotó a Cincinnati en el Super Bowl XVI.

En 1984, la obra de Walsh rozó la perfección. Los 49ers terminaron la temporada con récord de 18-1, una ofensiva que impuso varios récords y una defensa que muchas veces no recibía el crédito que merecía, pero que era de lo mejor en la NFL.

San Francisco derotó a Dan Marino y los Miami Dolphins 38-16 en el Super Bowl XIX en el Stanford Stadium.

Meses después, Walsh reclutó a un receptor de Mississippi State Valley llamado Jerry Rice y su ataque fue todavía más peligroso.

Rice fue elegido como el Jugador Más Valioso del Super Bowl XXIII tras terminar el juego con 11 recepciones para 215 yardas, un récord del evento. Pero los 49ers necesitaron de una serie ofensiva de 92 yardas comandada por Montana y que terminó con un envío a las diagonales de 10 yardas a John Taylor para vencer a Cincinnati, 20-16.

Al final del juego, Walsh, abrazado de su hijo Craig, rompió en llanto en medio de la celebración. Días más tarde, anunció su retiro de la NFL.

“Esta es la manera en la que a la mayoría de los entrenadores les gustaría abandonar el juego”, dijo.

Fue nombrado “Coach de los 80” por el Comité de Selección del Salón de la Fama y muchos de sus asistentes pronto se convirtieron en head coaches, incluidos George Seifert (su sucesor en San Francisco), Dennis Green, Mike Holmgren, Ray Rhodes, Sam Wyche, Bruce Coslet, Mike White y Paul Hackett.

Walsh también fue el primero en hacer un script con las primeras 25 jugadas de un partido, algo que inició en su época con los Bengals. Al principio fueron cuatro jugadas, luego seis; cuando llegó a los Chargers, eran 15, luego 25.

Fue analista de televisión, tanto de la NFL como de la NCAA, y en 1992 sorprendió al mundo con su regreso a la bandas, como coach de Stanford. Tres años después, con récord de 17-17-1, se retiró definitivamente.

En 2006 reveló que tenía leucemia, después de varios meses de tratamiento y transfusiones sanguíneas.

Bill Walsh fue entronizado en el Salón de la Fama en 1993 y murió el 30 de julio de 2007, a los 75 años.

Su récord como coach profesional fue de 102-63-1. Ganó seis títulos de la División Oeste y tres Campeonatos de la NFC. Fue nombrado Coach del Año en 1981.

No sólo fue un genio ofensivo sino un estupendo evaluador de talento y un gran motivador.

Bill Walsh fue un genio que revolucionó la ofensiva y cambió el juego para siempre.