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Las muertes del capítulo 5 de la temporada 8 de Game of Thrones

The Bells, el quinto y penúltimo episodio de la temporada 8 de GOT, dejó impactados a los seguidores de la serie de HBO, pues ocurrieron importantes muertes.

HBO

The Bells, el quinto y penúltimo episodio de la temporada 8 de GOT, dejó impactados a los seguidores de la serie de HBO, pues ocurrieron importantes muertes.

Estados Unidos

Venganza, rabia, miedo, fuego, humo y muertes, importantes muertes ocurrieron en The Bells, el quinto y penúltimo episodio de la temporada 8 de Game of Thrones dirigido por el inglés de origen argentino, Miguel Sapochnik, con una duración de 80 minutos y que se transmitió a través de HBO el domingo 10 de mayo. 

Daenerys Targaryen tenía la opción de retirar a su ejército y dejar de incendiar la ciudad al escuchar las campanas de rendición; sin embargo, la Madre de Dragones con mucho coraje decidió acabar con todo King's Landing, decisión aplaudida pero también muy criticada por muchos seguidores de la serie. 

Haya sido buena su decisión o no, lo que sí es cierto es que en este episodio hubieron importantes muertes - una vez más -

Las muertes del capítulo 8x05

Varys

Tyrion decide contarle a Khaleesi de que El Maestro de los Susurros la traicinó, por lo que Daenerys le dio la órden a Drogon de lanzarle fuego a Varys hasta que ardió en llamas y murió, pero antes de esto él escribió algunas cartas en las que revela el verdadero origen de Jon Snow (Aegon Targaryen). 

"No es la única Targaryen que queda. Rhaegar y Lyanna... Su hijo todavía vive, escondido por Eddard Stark... él es el verdadero heredero del Trono de Hierro", se alcanza a leer un fragmento de una de las cartas. 

Euron Greyjoy

Daenerys sobrevolando en Drogon, su último dragón / hijo comenzó a prender en llamas los barcos de Euron Greyjoy, pero a pesar de esto sobrevivió. En su intento de ir con Cersei, se encuentra a Jaime quien tenía el mismo objetivo que él: llegar a la reina; sin embargo, comienzan a discutir y lastima a Kingslayer, a pesar de esto el hijo de Tywin Lannister, sigue peleando, y trata de recuperar la espada pero este intento el tío de Theon vuelve a lastimar a Jaime.

Finalmente, Jaime logra clavarle una espada a Euron y así muerte este personaje que fue odiado por muchos seguidores de la serie. 

Qyburn

La mano derecha de Cersei también murió. Luego de que convenció a Cersei evacuar e ir a resguardarse a un lugar más seguro, se encontraron con The Hound, quien se pensaba iba a enfrentarse a la Reina, pero en realidad estaba buscando ajustar cuentas con su hermano, The Mountain.

A pesar de que Gregor Clegan estaba acondicionado para seguir las órdenes de la reina, cuando Cersei le dio la orden de quedarse con ella, él la desobedeció y comenzó a pelear con Sandor y cuando Qyburn intentó detenerlo, La Montaña estrelló su cabeza contra la pared y lo aventó, por lo que murió al instante.

The Hound y The Mountain

Uno de los reencuentros más esperados era el de los hermanos Clegane, quienes se odiaban a muerte y literalmente así fue el final para ambos. Ya que había muerto Qyburn y Cersei se dio a la fuga, The Hound y The Mountain comenzaron a pelear entre ellos. Todo parecía estar a favor de Sangor, quien aguantó varias puñaladas, incluso una en el ojo, pues estaba acondicionado para no morir.

Como Sandor no podía matar a su odiado hermano por más que lo intentaba, el único recurso que le quedó fue lanzarse junto con Sangor por el precipicio, por lo que ambos cayeron desde las alturas y desaparecieron en las llamas.

Cersei y Jaime 

Jaime tuvo la opción de quedarse en Winterfell a lado de Brienne de Thart, quien le confesó su amor; sin embargo, decidió regresar a lado de su amada hermana, con quien esperaba un hijo. Una Cersei aterrada, como nunca se le vio en la trama de la serie, ya se encontraba sola sin nadie, huyendo de la furia de Drogo y Daenerys. 

Lo que no esperaba era reencontrarse con su gran amor, su hermano Jaime, quien fue a buscarla para salvarla. En el intento que Kingslayer la llevó al túnel para escapar, este estaba atascado, por lo que no les quedó de otra más que abrazarse y morir así mientras se derrumbaba todo el edificio encima de ellos.