MLB

México busca reaparecer en el mapa de Grandes Ligas

Luis Urías con los Padres

Denis Poroy

Getty Images

La presencia de peloteros mexicanos en la Gran Carpa ha ido en descenso en las últimas temporadas, una tendencia que se busca revertir.

El nuevo presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, se dispuso a darle un impulso al béisbol mexicano, que desde hace tiempo ha ido en picada.

Sobra decir que buena falta le hace.

Con la presencia tricolor en las Grandes Ligas en un contingente cada vez más delgado, un impulso a nivel federal podría transformar el anémico panorama actual, en donde solo 11 veteranos mexicanos inician la temporada con contrato con una organización de Grandes Ligas.

Tan solo esa cifra, representa una reducción del casi el 35% respecto a los 17 peloteros nacidos en México (sin incluir a jugadores de nacionalidad mexicana como Adrián González, Alex Verdugo o Sergio Romo) que vieron actividad en Grandes Ligas la campaña anterior.

Jaime García optó por el retiro y el relevista Jorge de la Rosa podría estar cerca de tomar esa decisión. Fernando Salas lanzará con los Acereros de Monclova de la Liga Mexicana y Miguel González permanece como agente libre, al igual que Yovani Gallardo. Mientras que Christian Villanueva optó por emigrar a la pelota japonesa.

De los 11 peloteros mexicanos con contrato, solo Daniel Castro (Dodgers) y Luis Urías (Padres), se desempeñan como jugadores de posición, mientras que el resto son lanzadores y de ellos, la gran mayoría lo hacen desde el bullpen.

Sin embargo, en una señal de esperanza, siete de los 11 mexicanos con contrato para la siguiente campaña tienen menos de 30 años de edad, lo que indica que la tendencia a la baja podría empezar a revertirse. Únicamente Marco Estrada (35), Oliver Pérez (37), Joakim Soria (34) y Héctor Velázquez (30) superan las tres décadas de vida, por lo que las nuevas generaciones tricolores comienzan a apoderarse del panorama.

Con peloteros jóvenes de la talla de Roberto Osuna (34), Julio César Urías (22) y Luis Urías (21), la marea comienza a cambiar. Pues solo están allanando el camino para una serie de peloteros prometedores que ya se abren paso en sucursales.

Entre los nombres a destacar en Ligas Menores están los pitchers Edgar Arredondo (Rangers), José Albertos (Cubs), Gerardo Carrillo (Dodgers), Andrés Muñoz (Padres), Gerardo Reyes y Eduardo Vera (Pirates). Además los infielders José Verdugo (Cubs), Isaac Paredes (Tigers), Ramón Urías (Cardenales), los jardineros Luis González (White Sox), Tirso Ornelas (Padres) el primera base Roberto Ramos (Rockies).

Sin duda varios de estos nombres adornarán las marquesinas de Grandes Ligas en el futuro cercano, pero no son suficientes representantes de un país en el que se juega béisbol a lo largo de todo el año.

El motivo de tan poca representación puede rastrearse fácilmente a los contratos ventajosos de las organizaciones de Liga Mexicana, que recibían el 75% de la firma de uno de sus peloteros con una franquicia de Grandes Ligas. Un acuerdo que llamó la atención de la oficina del comisionado y el año pasado prohibió cualquier acuerdo con equipos mexicanos.

Sin embargo, con el cambio de gobierno y el impulso a la pelota nacional, el béisbol mexicano y Grandes Ligas llegaron apenas a un acuerdo hace un par de semanas en el que un pelotero nacional podrá ser “agente libre” luego de seis años como profesional en México. No es la situación ideal, pero sin duda es un avance.

Con el fomento al béisbol mexicano por parte de las altas esferas de gobierno y el establecimiento de academias como la de Alfredo Harp en Oaxaca y la de David González en Tijuana, la generación de talento en México continúa. Sin embargo, eso no ha podido traducirse recientemente en representación en Grandes Ligas.

La marea podría comenzar a cambiar con el establecimiento de una súper estrella en Grandes Ligas que coloque nuevamente la atención de la pelota de Ligas Mayores en el talento mexicano. Mientras tanto, la representación nacional sigue perdiendo terreno ante países como Colombia y Nicaragua que siguen exportando lo mejor al norte de la frontera.