'Cementeros' y 'Tuzos': Historias entrelazadas desde 1999
Cruz Azul vs Pachuca, Clausura 2019, Liga MX

CRUZ AZUL VS PACHUCA

'Cementeros' y 'Tuzos': Historias entrelazadas desde 1999

Este sábado, a las 6:55 PM ET | 3:55 PM PT, Cruz Azul recibe al Pachuca por la jornada 11 del Clausura 2019 de la Liga MX, en vivo por ESPN Deportes y el ESPN App.

La historia de Cruz Azul y Pachuca está marcada por un entronque. El antes y el después. Es el 19 de diciembre de 1999. El Estadio Azul, en la Ciudad de México. La noche fría y los corazones cálidos. ‘La Máquina’ de Luis Fernando Tena buscaba su segundo campeonato en tres años; el sorpresivo Pachuca de Javier Aguirre, que accedió a la Liguilla vía repechaje y por la puerta trasera, casi inadvertido, era un forastero en su primera final de Primera División; era la Cenicienta o el extraño que no pertenecía a semejantes latitudes. El resultado del primer capítulo (2-2 en Pachuca) condicionó la definición del campeonato. El frío arreció conforme el partido se marchitó. Tiempo extra y las porterías seguían selladas. Era la época, aún, del gol de oro. La suerte solo sonreiría a uno. Y el infortunio colmaría al otro.

1:15 del primer tiempo extra. Octavio Valdez domina la pelota en la bomba central y delinea un balón cruzado, tendido, que llega al vértice derecho del área cementera, donde aguarda Marco Garcés. El cuero queda dormido en su pie diestro y Garcés lo acomoda, como el pintor que apunta su pincel hacia el lienzo antes del trazo. El pase, atómico, causa pánico en los terruños de Reynoso y Omar Rodríguez hasta que Alejandro Glaría, con la hombría por delante, sin mayor intención estética, al encuentro de la pelota con un niño lanzado de bruces hacia un tobogán, cambió el destino. Pachuca, campeón del fútbol mexicano, mientras los ojos de llenaban de lágrimas en el Estadio Azul y Glaría huía despavorido de los abrazos de sus compañeros.

Desde entonces, los caminos de Cruz Azul y Pachuca han corrido paralelos, aunque con signos invertidos, suerte dispar. El gol estilo ‘Chaplin’ de Glaría cambió el status quo, abrió una nueva línea temporal en la secuencia lógica del fútbol mexicano que, hasta entonces, dictaba que la suerte y la gloria tendría preferencia hacia América, Chivas y Cruz Azul. A partir de la noche del 19 de diciembre de 1999, Pachuca recolectó títulos, hizo crecer sus vitrinas para albergar sus conquistas y, con ello, sus instalaciones para lucir sus vitrinas hasta convertirse en un imperio con museos, universidades, salones de la fama e inversiones transnacionales. Seis ligas, cinco Concacaf y una Copa Sudamericana hacen a Pachuca el equipo más ganador de la última década en el fútbol mexicano. Y a Cruz Azul le abandonó la suerte, el sentido común y las explicaciones lógicas. A partir de entonces, ocho finales perdidas, cinco de liga, dos de Concacaf y una de Copa Libertadores. Y una sequía de 21 años sin título liguero, lapso en el que han pasado 42 torneos sin que el Azul suba a la cima, desde el Toluca en el Verano 1998 hasta el América en el Clausura 2019. 

El círculo, sin embargo, podría haberse cerrado tiempo antes. La final de la Concachampions 2010 volvió a encontrar a Pachuca y Cruz Azul en otro entronque. El premio era representar a Concacaf en el Mundial de Clubes. Es, ahora, el 28 de abril de 2010. Siete días antes, ‘La Máquina’ de Enrique Meza, principal autor de la época áurea del club hidalguense, extirpó de su feudo una ventaja de 2-1, gracias a Emanuel ‘Tito’ Villa y un gol en contra de Carlos Rodríguez; el descuento de Damián Álvarez instauró el suspenso. El Estadio Hidalgo se había congelado durante la vuelta. Con el marcador en blanco, las cuentas le eran suficientes a los ‘Cementeros’. Minuto 91. Ulises Mendivil estiró la trayectoria de la pelota con un puntilleo y Edgar Benítez, de espaldas al arco custodiado por Corona, la dominó en dos toques para impactarla con la pierna zurda desde la línea frontal. La pelota anidó en la esquina baja de Corona. Los pasajes para Abu Dhabi ahora estaban a nombre del Pachuca de Guillermo Rivarola gracias a la regla del gol de visitante.

Los antecedentes cocinan a fuego lento cada partido Pachuca vs Cruz Azul. El de este sábado no será la excepción. El Estadio Azul es solo un recuerdo ya y el Hidalgo está a 100 kilómetros de distancia, como los recuerdos de las finales se han quedado rezagados mientras los años se acumulan. Ahora será el Estadio Azteca el escenario de otro cruce, uno más, entre dos equipos condenados a definirse a sí mismos a través de su pasado en común.

Así llegan

CRUZ AZUL

‘La Máquina’ de Caixinha se ha estabilizado tras la turbulencia. Hace dos semanas, los ‘Cementeros’ ocupaban la posición 13º de la tabla general y las nubes se cernieron sobre La Noria. Desde entonces, dos victorias consecutivas (2-1 a Necaxa y 0-2 a Atlas), redirigieron al equipo hacia la corriente que lleva a la Liguilla. El triunfo frente a los ‘Rojinegros’ fue el primero en calidad de visitante desde su viaje al ‘Volcán’ de los Tigres en la jornada 3. El equipo, no obstante, aún carece de poder ofensivo. Es uno de los ataques más improductivos de la Liga (10 goles, solo cuatro equipos anotan menos) y su máximo goleador, en detrimento de Milton Caraglio y Martín Cauteruccio (dos goles entre ambos), es Elías Hernández, quien ha aportado tres tantos.

Cruz Azul en el Clausura 2019

PACHUCA

Las dudas sobre la inexperiencia de Martín Palermo, de momento, se han disipado. Pachuca fue el primer equipo en despachar a su técnico en el Clausura 2019 después de la estrepitosa derrota 3-0 en el Estadio Azteca a manos del América en la jornada 3. El sustituto de Pako Ayestarán causó furor, por el nombre, y sorpresa, por su desconexión por el fútbol mexicano. Martín Palermo, entrenador desde 2012, había pasado, sin demasiado éxito, por Godoy Cruz y Arsenal de Sarandí, equipos de su natal Argentina, y por el club chileno Unión Española, al que llevó al subcampeonato liguero del Torneo de Transición 2017. En siete jornadas, los Tuzos han cosechado 14 puntos, producto de cuatro victorias, dos empates, y solo una derrota. El despertar los tiene en zona de Liguilla y a la caza del tercer lugar general. Eso sí, las visitas son una asignatura pendiente para Palermo; no ha ganado en ninguna presentación fuera del Estadio Hidalgo.

Pachuca en el Clausura 2019

En el balance histórico desde el año 2000, ‘La Máquina’ domina el enfrentamiento en partidos de Liga MX con 17 victorias, 11 empates y 14 derrotas. La máxima goleada en este periodo fue a favor de los ‘Cementeros’: un 5-0 en el Clausura 2018 , endosado en el último partido en el Estadio Azul entre ambos equipos, con goles de Walter Montoya, Felipe Mora, Édgar Méndez y Ángel Mena, por partida doble.

Dónde verlo

En territorio estadounidense, los fanáticos de la Liga MX y aficionados cruzazulinos y tuzos, podrán ver el juego de Cruz Azul vs Pachuca EN VIVO por ESPN Deportes y el ESPN App. No te lo pierdas, este sábado a las 6:55 PM ET | 3:55 PM PT.

Ídolo en común

Christian ‘El Chaco’ Giménez es otro punto de concordancia en la historia entrelazada entre ‘tuzos’ y ‘celestes'. El argentino fue el símbolo de la era dorada del Pachuca y de los años del mal agüero en Cruz Azul. Aficionados de ambos equipos le rinden pleitesía. En 2006, Giménez se enfundó la camiseta rayada de los hidalguenses bajo sospecha por su rendimiento irregular en ‘Las Águilas’ del América. Pero fue en Pachuca donde vivió sus mejores años. ‘El Chaco’, apodado así por la región argentina en la que nació, entregó 164 apariciones, 59 goles en seis competencias distintas y cuatro títulos, incluida la Copa Sudamericana de 2006, cuya conquista acaudilló; su gol en el Estadio Nacional de Santiago frente a Colo-Colo, sablazo raso imparable para Claudio Bravo después de un concierto de Damián Álvarez, es uno de los recuerdos más dulces del fútbol mexicano.

El 17 de diciembre de 2009, ‘El Chaco’ fue transferido a ‘La Máquina’, cuya afición lo encumbró como un rey sin corona: el título de liga no llegó en ocho años vestido de azul. Después de ocho años en La Noria, Giménez, en calidad de préstamo, volvió a Pachuca para colgar los botines después de dos semestres testimoniales en los que disputó 21 partidos, con dos goles y poco más que escribir a casa. De ídolo a leyenda.

Los números de Christian 'Chaco' Giménez con Cruz Azul y Pachuca
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Los números de Christian 'Chaco' Giménez con Cruz Azul y Pachuca

DESTINO

Uno de los episodios más dramáticos de los 20 años de mal fario ‘celeste’ fue la final de la Copa Libertadores 2001. ‘La Máquina’, entonces dirigida por José Luis Trejo, sorprendió al continente con una trajín de ensueño. Una plantilla en armonía conformada por cruazulinos de cantera, como Óscar ‘El Conejo’ Pérez, entonces portero titular de la Selección Mexicana; José Alberto Hernández, Víctor Gutiérrez y Melvin Brown; extranjeros de abolengo como Héctor Adomaitis y Ángel ‘Matute’ Morales; y un ataque de terror apuntalado por Francisco Palencia y José Saturnino Cardozo, acaso los dos mejores delanteros del fútbol mexicano en la época.

‘Los Cementeros’ dieron cuenta, uno por uno, de cada gigante sudamericano que se les ponía de frente. Cerro Porteño, River Plate, Rosario Central. Todos sucumbieron. El rival en la final era el más temible de todos: el Boca Juniors de Carlos Bianchi. El primer capítulo, celebrado en el Estadio Azteca frente a 100,000 aficionados, finalizó 0-1 a favor de los ‘Xeneizes’, con gol de Marcelo Delgado. En la vuelta, ‘La Máquina’ se impuso a la hostilidad de La Bombonera y triunfó por idéntico marcador, obra del solitario tanto de Palencia, suficiente para decidir al campeón continental por la tanda de penaltis. En ambos partidos, Christian ‘El Chaco’ Giménez, formó parte de las filas ‘bosteras’; el último gran ídolo de la afición cruzazulina fue partícipe, en el bando contrario, de una de sus derrotas más dolorosas.

'Ojitos' Pizpiretos

Otro punto en común entre ‘Cementeros’ y ‘Tuzos’ es Enrique Meza. ‘El Ojitos’, portero de extracción cruzazulina, miembro en las sombras de la era dorada del equipo en la década de los 70, se convirtió en uno de los entrenadores más laureados de la Liga MX. Después de su exitoso andar con los Diablos Rojos del Toluca a finales de la década de los 90, cuando consiguió tres campeonatos, cayó estrepitosamente con la Selección Mexicana, cuya gestión casi termina con las aspiraciones de clasificar al Mundial de Corea-Japón 2002.

Después, ‘El Ojitos’ recaló en Pachuca, donde construyó un equipo legendario: Miguel Calero en la portería, Aquivaldo Mosquera como el líder de la zaga, Gabriel Caballero, Jaime Correa y Andrés Chitiva en el medio campo, Christian Giménez como el alma y corazón y Juan Carlos Cacho, a cargo de los goles. Los hidalguenses fueron una máquina, que no cementera, que gobernó la Liga MX con puño de hierro durante año y medio. Meza llevó cuatro títulos oficiales a las vitrinas del Estadio Hidalgo, incluida la Copa Sudamericana 2006, conquista que permanece, 12 años después, como el único trofeo Conmebol que ganó un club mexicano. Tres años de éxitos, con títulos nacionales e internacionales y dos incursiones en Mundial de Clubes, terminaron cuando los Tuzos cayeron frente a los Pumas del ‘Tuca’ Ferretti en la final del Clausura 2009. Sus números, sin embargo, quedaron para la posterioridad.

Los números de Enrique Meza con Pachuca
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Los números de Enrique Meza con Pachuca

Poco tiempo duro Meza sin trabajo, pues, precisamente, fueron los ‘Cementeros’ quienes le ofrecieron la dirección técnica para el torneo posterior. ‘El Ojitos’ volvía a casa, por cuarta vez como entrenador. Sin embargo, su magia no esquivó la mala suerte que ha perseguido al club desde 1999. Desde el banquillo, atestiguó otro capítulo del ‘cruzazuleo’, cuando el Monterrey de Vucetich triunfó 1-2 la final del Apertura 2009 en pleno Estadio Azul.

Entronque oscuro

Cruz Azul y Pachuca volvieron a entrelazar sus historias en uno de los episodios más turbios en la historia del fútbol mexicano. Era el Clausura 2007 y ambos equipos se encontraron en las semifinales del campeonato. El 17 de mayo, fecha del partido de ida, con sede en el Estadio Azul, la directiva ‘celeste’ recibió la noticia de que el Tribunal de Arbitraje Deportivo había suspendido de por vida a Salvador Carmona, lateral cruzazulino, por dar positivo por segunda ocasión en un examen anti-dopaje. El TAS tomó la determinación por la reincidencia del futbolista, quien ya había sido inhabilitado por un año a raíz de su prueba positiva por norandrosterona mientras representaba a la Selección Mexicana durante la Copa Confederaciones 2005, en Alemania.

Al enterarse del fallo del TAS, el entonces director jurídico de Cruz Azul, Víctor Garcés, tramitó un amparo ante un juez federal, que planeaba dejar sin efectos la sanción impuesta. Sin embargo, la Federación Mexicana de Fútbol fue notificada del oficio cuando el partido ya había comenzado, y Carmona estaba sobre el terreno de juego del Estadio Azul, por órdenes de la directiva y consentimiento del entrenador, Isaac Mizrahi. En medio del caos, Cruz Azul perdió el encuentro 1-3; el único tanto ‘cementero’ lo convirtió Jared Borgetti, mientras Gabriel Caballero y, sí, Christian ‘El Chaco’ Giménez (por partida doble), añadieron gasolina al fuego.

Decio de María, entonces secretario general de la Federación Mexicana, explicó en una rueda de prensa el día posterior que el amparo civil no anulaba la sanción del TAS y que, por ende, Cruz Azul había incurrido en ‘alineación indebida’. El 19 de mayo, dos días después del primer partido de la serie, la FMF eliminó a ‘La Máquina’ de la contienda apegada al reglamento. Pachuca avanzó con pase directo a una final que ganaría, al derrotar en el marcador global al América (2-3), para conquistar el quinto título de su historia. Por su parte, Carmona no volvería a jugar fútbol profesional jamás.

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