Es injusto que Messi se vuelva a perder el otro clásico

Que Messi vuelva a perderse el segundo clásico consecutivo es injusto.

Injusto para todos, para ti, para mí, para la belleza, para el Universo, para la energía planetaria que me decía la Gime, para el fútbol, para el césped, para las ideas platónicas, para todos.

Es injusto porque te levantas desganado, como si te hubieran quitado el circo del barrio, como si te hubieran robado el peluche que tenías de bebé, o el helado que te ibas a comer mientras parabas el mundo cuando eras pequeño.

Sin Messi, el fútbol dejará de llamarse fútbol, pasará a llamarse ualajai o gromenauer pero fútbol no, hay que respetar.

El segundo gol que le mete al Valencia ayer es antológico, aunque sea su gol número mil millones, es siempre un gol que para cualquier jugador mundano sería el gol de su vida. Para el Messi-ah debe ser su mejor gol número 313 pero le da igual, lo celebró como si no hubiera habido pasado o como si fuera su último partido.

Todos merecemos que Messi juegue porque Messi es de todos.