Competición
  • Amistosos
Amistosos
Rwanda Rwanda RWA

-

Tanzania Tanzania TNZ

-

Egipto Egipto EGI

-

Botsuana Botsuana BOT

-

Venezuela Venezuela VEN

-

Trinidad y Tobago Trinidad y Tobago TYT

-

PolémicAS

PolémicAS: Entregando los premios de la temporada 2018

Andrew Luck, Drew Brees y Kirk Cousins

Rick Musacchio/Sean Gardner/Adam Bettcher

EFE/AFP

Llegó el momento de reconocer las mejores actuaciones individuales de la campaña regular.

La temporada 2018 estuvo plagada de grandes actuaciones individuales, equipos que sufrieron una transformación increíble y debacles épicas. Con el fin del calendario regular, es momento de reconocer quién fue el mejor o el peor en sus respectivas categorías.

No hay mucho tiempo que perder, aún queda recalentado. Vamos a lo que nos concierne.

MVP

Drew Brees: Es increíble, o mejor dicho indignante, que después de 18 años, un Super Bowl, cinco temporadas de 5,000 yardas y 10 temporadas con al menos 30 pases de touchdown, Brees no tenga un solo trofeo de MVP. Bueno, eso está a unas cuantas semanas de cambiar.

Brees fue simplemente el mejor jugador en el mejor equipo de la NFL. Sí, Patrick Mahomes tuvo una temporada de videojuego, Russell Wilson hizo mucho con muy poco, y Philip Rivers encontró la tan anhelada consistencia, pero Brees completó el 74% de sus pases, lanzó una sola intercepción en sus primeros 10 juegos, tuvo 10 partidos con al menos 100 puntos de rating y los Saints tienen el mejor registro de toda la liga. Otros jugadores han ganado el trofeo con menos, mucho menos.

COACH DEL AÑO

Frank Reich: Los Colts encontraron oro después de que Josh McDaniels dejó a los Colts plantados en el altar, obligando a Indianapolis a “conformarse” con Reich.

De la mano de Reich, el equipo pasó de ser último en su división a ocupar un lugar en playoffs. La 30ma ofensiva ─claro, sin Andrew Luck─ se convirtió en la 5ta mejor, y lo más destaco, la 30ma peor defensiva se estableció en el décimo lugar. La llegada de Reich cambió la cultura de toda la organización, aceleró de manera drástica la reconstrucción. Y, con la manera en que cerraron los Colts, es posible que su obra aún no haya concluido.

JUGADOR OFENSIVO DEL AÑO

Patrick Mahomes: No se necesita ser científico nuclear para darse cuenta que Patrick Mahomes especial. Hay personas que juegan videojuegos toda su vida y no pueden poner los números de Mahomes en 2018. En apenas su primer año como titular, el quarterback de Kansas City pasó para 5,097 yardas, 50 touchdowns y estuvo al frente de la ofensiva más explosiva de la NFL.

Mahomes lanzó al menos tres pases de touchdown en 10 partidos, superó los 100 puntos de rating en 13 partidos y solo tuvo tres juegos en los que lanzó más de una intercepción. Si alguien busca un jugador capaz de generar ofensiva, ese es Mahomes.

JUGADOR DEFENSIVO DEL AÑO

Khalil Mack: Los Bears hipotecaron buena parte de su futuro inmediato por adquirir los servicios de Mack con la intensión de transformar a una buena defensiva en una unidad de elite y ganar ahora. Mack cumplió las expectativas con creces, ayudando a transformar a Chicago en la mejor defensiva de la liga.

Los Bears terminaron la campaña como la mejor defensiva en puntos admitidos, intercambios de balón, intercepciones, primeros y diez, yardas por tierra y fueron terceros en capturas con 50. Tan solo Mack fue responsable de 12.5 sacks, forzó seis fumbles y tuvo una intercepción. Sí, Aaron Donald y J.J. Watt tuvieron mejores números, pero ninguno de ellos tanto impacto dentro del equipo. ¿Y el ex equipo de Mack? Bueno, los Raiders finalizaron la campaña con media captura más que Mack.

NOVATO OFENSIVO DEL AÑO

Saquon Barkley: En una generación que era laureada por su talento en la posición de quarterback, fue un running back el que se destacó por encima del grupo. Baker Mayfield transformó a los Browns, Sam Darnold es especial y Lamar Jackson está en los playoffs. Pero ninguno de ellos hizo lo que el egresado de Penn State.

Barkley se convirtió apenas en el tercer novato en la historia en sumar 2,000 yardas desde la línea de scrimmage, 1,307 por tierra y 721 en 91 recepciones, uniéndose a Eric Dickerson y Edgerrin James. Ah, por cierto, Dickerson y James también ganaron el premio a Novato Ofensivo del Año. No hay mucho que discutir aquí.

NOVATO DEFENSIVO DEL AÑO

Leighton Vander Esch: A pesar de ser titular en tan solo 11 juegos, Vander Esch encabezó a los Cowboys con 140 tacleadas, 102 solo, defendió siete pases e interceptó dos envíos, suficiente para convertir a Sean Lee, símbolo de la defensiva durante años, en un suplente más. Darius Leonard, de los Colts, tuvo una mejor productividad, pero no mayor impacto que Vander Esch, quien jugó en la sexta mejor defensa de la liga y ayudó a los Cowboys a una marca de 8-3 desde que asumió la titularidad.

REGRESO DEL AÑO

Andrew Luck: Seamos breves: 4,593 yardas, 39 pases de touchdown, marcas personales con 67.3% de pases completos y 98.7 puntos de rating. Todo eso después de ausentarse más de un año y dejar en entredicho su carrera profesional por una lesión en el hombro. Luck no solo se reinventó como quarterback, sino que ayudó a los Colts a volver a los playoffs.

EJECUTIVO DEL AÑO

John Schneider: Los Chargers invirtieron en la línea ofensiva para dar el siguiente paso a la postemporada, los Colts basaron su transformación con la llegada de varios veteranos para rodear de talento a Luck y maquillar los puntos débiles, todas esas oficinas tienen un enorme mérito. Lo de Seahawks, sin embargo, es diferente. John Schneider construyó a un equipo que volvió a playoffs después de una ausencia de un año, con sustracción en lugar de adición.

Seattle dejó ir en la agencia libre a jugadores de la talla de Richard Sherman, Sheldon Richardson y Jimmy Graham, perdió a Kam Chancellor al retiro y a Earl Thomas en la semana cuatro. ¿El resultado? Un lugar en la postemporada, una nómina más baja y un equipo libre de drama interno.

COORDINADOR DEL AÑO

Eric Bieniemy: Ya hablamos en este espacio de las proezas ofensivas de los Chiefs, lo que no hemos mencionado es que son tanto producto del talento de Mahomes como del atrevimiento de un coordinador que está en su primer año en el cargo: Eric Bieniemy. Claro que Bieniemy heredó un plantel con talento en todas las posiciones y tiene en Andy Reid un coach que ha sido una valiosa escuela de entrenadores en la NFL, pero no por eso su labor debe darse por sentada.

Bieniemy, un ex running back en la NFL heredó el cargo de Matt Nagy después de desempeñarse como coach de corredores y, ante la incertidumbre que pendía al inicio de campaña sobre el éxito o el tiempo de transición que le tomaría a Mahomes, muchos creían que iba a basar su sistema en el ahora infame Kareem Hunt y el ataque terrestre. Todo lo contrario. Bieniemy le soltó a Mahomes las riendas desde el principio y si los Chiefs han de trascender en la postemporada por primera vez desde que Joe Montana estaba en el equipo, Bieniemy será un factor fundamental.

DECEPCIÓN DEL AÑO

Vikings: Hace un año, Minnesota empató el mejor registro de la Liga con 13-3, se jactó de tener a la mejor defensiva de toda la NFL y se estableció en la Final de la NFC gracias a un sólido ataque encabezado por el endeble Case Keenum. Todas las piezas parecían en su lugar para ser el comienzo de una larga defensiva. Con la opción de reforzar uno de sus pocos puntos débiles, los Vikings fueron por el mejor quarterback disponible en la agencia libre y no escatimaron en gastos. Ooops.

Minnesota le ofreció 84 millones de dólares a Kirk Cousins para llevar al equipo al siguiente nivel. Con marca de 8-7-1, derrotas en tres de sus últimos cinco juegos y la postemporada por televisión, es obvio decir que los Vikings fracasaron.