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NFL

Eagles y Steelers entre lo mejor y lo peor de la semana 15

Jordan Matthews y Jaylen Samuels

Harry How/Justin K. Aller

AFP

Los Cowboys necesitaban un triunfo o derrotas de Eagles y Washington para asegurar un boleto a playoffs… sucedió todo lo contrario.

Muchos equipos iniciaron sus playoffs desde hace tiempo y esta semana, dos de los más representativos vieron la eliminación a los ojos… y sobrevivieron.

En un hecho excepcional, lo mejor de la semana no va a una actuación individual o siquiera a un solo equipo. Son dos conjuntos los que se ganaron la distinción por corazón, orgullo e instinto de supervivencia: Los Pittsburgh Steelers y los campeones Philadelphia Eagles.

Ambos equipos enfrentaba a rivales formidables con todo en la línea. Para los Eagles, una derrota en Los Ángeles, y nuevamente sin Carson Wentz, significaba prácticamente ceder la corona que tanto les costó ganar.

Para Pittsburgh, un revés ante un equipo que los ha dominado durante buena parte de las últimas dos décadas, con su quarterback jugando con fisura en las costillas y sin su running back titular, significaba extender su racha a cuatro derrotas, ceder la cima del Norte de la AFC e involucrarse en un festival de criterios de desempate con Colts, Titans y quien se quisiera sumar en la lucha por el segundo comodín de la Conferencia, y con un viaje a Nueva Orleans en puerta.

Resulta que las adversidades sacaron lo mejor de estos dos equipos.

Nick Foles, artífice de la postemporada mágica de la temporada anterior, volvió al estadio donde Wentz se lesionó hace un año, al frente de un equipo desfavorecido en los momios por 13.5 puntos. Sigan dudando de Foles.

El quarterback suplente hizo lo único que sabe hacer, responder ante la adversidad y la asediada defensiva de Philadelphia le brindó todo el respaldo posible con una actuación ante unos Rams que parecen ir en picada en el peor momento posible.

Pittsburgh, con tres derrotas consecutivas a cuestas, cada una de ellas más desconsoladora que la anterior, despertó del letargo y, también, de la mano de una defensiva plagada de interrogantes, derrotó a su némesis con una actuación contundente.

Menciones honorificas para:

Los Chargers, por jugar con el cuchillo entre los dientes en casa de un rival que los había vencido nueve veces en fila. Y vivir para contarlo.

Los Vikings, que se deshicieron de su coordinador ofensivo John DeFilippo a inicios de semana y recibieron a Kevin Stefanski en el puesto con una actuación de 41 puntos, justo a tiempo.

Lo peor de la semana

Los Dallas Cowboys tenían frente a ellos todas las opciones para firmar su pase a los playoffs. Un triunfo en Indianapolis o derrotas de Washington y Philadelphia. Sucedió todo lo contrario y las dudas comienzan a surgir nuevamente.

Si bien Dallas retiene control de su destino y un calendario, en el papel, accesible para avanzar a la postemporada, la actuación del domingo en contra de los Colts podría hacer que comiencen a replantearse varios aspectos.

Su potente defensiva permitió más de 170 yardas por tierra, el aparentemente renovado ataque dio dos pasos atrás con una exhibición de ineficiencia e indisciplina.

Amari Cooper desapareció y con él Dak Prescott. Jason Garrett nuevamente lució como el entrenador que muchos creen que es y la pobre ejecución de su plantel no ayudó en lo más mínimo, con nueve castigos, dos pérdidas y varios errores mentales. La buena noticia es que la llamada de atención les llega a tiempo.