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Cuidado con los Seahawks en el cierre de la campaña

Russell Wilson en partido contra Panthers

STREETER LECKA

AFP

Seattle cuenta con dos armas para los últimos cinco partidos del calendario regular: un “vintage” Russell Wilson y el mejor ataque terrestre de la liga.

Los Seattle Seahawks (6-5) han ganado cuatro de los seis más recientes, incluidas victorias sobre Green Bay (4-6-1) y Carolina (6-5) en semanas consecutivas, y con ello el equipo del coach Pete Carroll ocupa el séptimo lugar en la siembra de la Conferencia Nacional, con el mismo récord que los Washington Redskins.

Russell Wilson ha recuperado esa magia que le conocimos en las campañas 2013 y 2014, cuando llevó a los Seahawks al Super Bowl.

En esas dos temporadas, Wilson comandó 10 series ofensivas ganadoras. Darle una oportunidad al quarterback de Seattle al final del partido era prácticamente una sentencia de muerte.

Pero, entre 2015 y 2017, Wilson sólo lideró ocho series ganadoras y curiosamente los Seahawks -aunque clasificaron dos veces a Playoffs- dejaron de ser un factor en la NFC.

Esta campaña Wilson ha comandado tres ofensivas para ganar el partido, dos de ellas en las Semanas 11 y 12, en los triunfos sobre Packers y Panthers, respectivamente.

El domingo, Wilson pasó para 339 yardas y un par de touchdowns. Tyler Lockett atrapó cinco pases para 107 yardas y una anotación, y David Moore terminó con cuatro recepciones, 103 yardas y otra visita a las diagonales.

La movilidad y capacidad de alargar las jugadas, es otra cualidad del “vintage Russell”.

“Cuando Russell mantiene viva [la jugada], entendemos lo difícil que es para los defensivos perseguir a alguien por más de cinco segundos”, dijo Lockett. “Si son más de cuatro o cinco segundos, nos pone en mejor posición para desmarcarnos”.

Si Wilson continúa resolviendo esos juegos cerrados en favor de los Seahawks, este equipo será muy peligroso en lo que resta del calendario regular y, por qué no, la postemporada.

Otra de las razones por la cuales Seattle es un equipo de cuidado es su ataque terrestre.

Después de dos campañas en las que estuvieron entre los peores equipos en ofensiva por tierra (en 2017 terminaron en la posición 23), los Seahawks son el primer lugar de la NFL al promediar 147.1 yardas por juego.

En Carolina fue complicado correr el balón, pues los Panthers únicamente les permitieron 75 yardas, pero Seattle sumaba siete semanas en fila con al menos 150 yardas por tierra.

Chris Carson es el líder del equipo con 635 yardas y cuatro touchdowns, pero también aportan en el backfield Mike Davis (86 intentos, 386 yardas, tres touchdowns) y Rashaad Penny (66-304-1), selección de primera ronda en el Draft 2018.

En 2013 y 14, las campañas de Super Bowl, los Seahawks terminaron cuarto y primero en cuanto a yardas por tierra, respectivamente. Carroll sabe de la importancia de correr el balón y justo vienen los dos meses en los que esa fase del juego se magnifica.

Es verdad que la defensiva está muy lejos de ser aquella unidad dominante de la “Legión del Boom”, pero ha sido suficientemente efectiva para mantener en el juego al equipo ante rivales como Los Angeles Rams y Chargers. Las dos derrotas ante Rams fueron por un combinado de siete puntos.

El comandante es el linebacker Bobby Wagner, líder del equipo con 85 tacleadas, incluidas 11 el domingo en Carolina. Wagner encabezó una detención clave en el juego, cuando Cam Newton buscaba dos yardas en cuarto down, dentro de la yarda cinco de Seattle.

Sólo dos de sus rivales restantes tienen récord ganador: Minnesota (6-4-1) y Kansas City (9-2). El resto del calendario para Seattle es dos juegos contra San Francisco (2-9) y uno más ante Arizona (2-9), dos de los peores equipos de la liga.

Sólo una catástrofe evitaría que los Seahawks regresen a Playoffs. Y ahí, cuidado con ellos.

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