NFL

Lo mejor y lo peor de la semana 7 en la NFL

Mike Vrabel en partido de Titans

Naomi Baker

Getty Images

Blake Bortles lastró a los Jaguars a su tercera derrota consecutiva y fue a la banca, pero al menos ganó la designación a lo peor de la jornada.

Con tan solo 16 semanas, cada triunfo en la NFL es particularmente valioso. Una de tantas cosas que la distingue de cualquier otra liga deportiva del mundo. Por eso es más extraño cuando lo mejor de la semana va para un equipo que regresa a casa con las manos vacías. Y desde Londres.

La decisión de Mike Vrabel de jugar la conversión de dos puntos en lugar de firmar el empate y mandar el juego a tiempo extra ante los Chargers obtiene la designación de lo mejor de la semana. Sí, ya sé que suena extraño, pero permíteme explicarme.

Absolutamente nadie le daba a los Titans una oportunidad ante los Chargers el domingo en Wembley, y cuando Vrabel vio una pequeña rendija hacia el triunfo fue por ella arriesgándolo todo. La liga se trata de triunfos, y Tennessee fue por él, no veo nada de malo en eso.

Entiendo que decidir jugar la conversión, cuando tenía la oportunidad de patear el punto extra y vivir lo suficiente para pelear en el tiempo extra, no parece lo correcto.

Lo correcto aquí es el mensaje que le envía a su equipo, un conjunto con un importante déficit de talento y experiencia: Vamos a ir salir a ganar el juego, no a empatar, no a jugar a lo seguro. Hay equipos que no se pueden dar el privilegio de jugar a lo seguro y los Titans sin duda son uno de ellos.

Además, hay que tomar en cuenta que los Titans tenían una posibilidad real de ganar el juego. Las posibilidades de lograr una conversión de dos puntos rondan el 48%, básicamente lo mismo que arrojar una moneda al aire. Vrabel apostó cara y salió cruz. No por eso es una decisión equivocada. Las posibilidades antes de iniciar el juego eran mucho menores, partiendo como desfavorecidos por 6.5 puntos.

En una liga que se caracteriza por copiar lo que hacen los demás, espero en verdad que decisiones como la de Vrabel se conviertan en una tendencia y el mejor antídoto a un sistema de tiempo extra que, haga lo que haga, no termina de convencer.

Lo peor de la semana

Hace apenas nueve meses, los Jacksonville Jaguars estuvieron a tres minutos de ir al Super Bowl de la mano de una potente defensiva y un Blake Bortles que parecía finalmente haber superado las adversidades para convertirse en un quarterback confiable.

Nos engañó a todos. A los quarterbacks confiables no se les envía a la banca, y mucho menos en lugar de Cody Kessler.

Eso fue precisamente lo que logró Bortles con otra grosera actuación el domingo en casa ante los Texans, en la que apenas completó 6 de 12 intentos para 61 yardas y perdió dos fumbles para lastrar a los Jaguars a su tercera derrota consecutiva.

Solo hay una cosa peor que confiar en Bortles para comandar a un equipo con credenciales de playoffs, y es darle una extensión de contrato por tres años y 54 millones de dólares, y te la recompense con una temporada de 9 touchdowns, 8 intercepciones y un registro de 3-4 unos meses después.

Es muy temprano para dar a Bortles y a los Jaguars por muertos, pero lo que es un hecho es que a ese Bortles ya lo hemos visto antes, y el resultado no es nada bueno.

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