Los Angeles Dodgers

Los Dodgers parecen odiar a Clayton Kershaw

El astro de Los Angeles sigue en espera de su primer triunfo de la campaña pese a su dominio en el centro del diamante.

Estados Unidos
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Los Dodgers parecen odiar a Clayton Kershaw
Thearon W. Henderson AFP

Para cualquier equipo, tener al as de la rotación en la loma, es una clara oportunidad de victoria. Los Dodgers no son cualquier equipo y Clayton Kershaw está pagando las consecuencias... otra vez.

Con su estatus como uno de los mejores lanzadores del planeta aún intacto, Kershaw aún no tiene un triunfo que presumir esta campaña cortesía de la inerte ofensiva angelina, que le ha brindado un “respaldo” de apenas dos carreras en sus tres aperturas de la temporada. A cambio, el zurdo se ha mostrado prácticamente intocable con apenas cuatro carreras admitidas en 19 entradas (1.89), 19 ponches y tres bases por bolas. Todo eso se traduce en una miserable marca de 0-2.

Tal vez la ofensiva de los Dodgers se relaja al saber que tiene que hacer solo tres carreras cada vez que Kershaw y su efectividad de 2.36 de por vida están en el centro del diamante. Tal vez sea que, por lo habitual, el otro equipo también tenga a su mejor carta en el centro del diamante cada que el zurdo sube al montículo. Pero ese no es el caso en 2018, cuando Los Angeles se ha enfrentado a Ty Blach en dos ocasiones y a Zack Godley. Difícilmente material de Cy Young.

Sin embargo, no es nada a lo que el tres veces ganador del premio Cy Young de la Liga Nacional no esté acostumbrado después de 11 años en las Grandes Ligas. Cuando se trata de la falta de respaldo ofensivo, lo que le sucede a Kershaw es la excepción y no la regla.

En sus 293 aperturas en la Gran Carpa, los Dodgers lo han respaldado con tres o menos carreras en 137 de ellas (46.7%). Eso es un desperdicio mayúsculo, y más cuando se toma en cuenta su increíble registro de 96-0 cuando recibe al menos 4 carreras de apoyo. No hay muchas cosas que sean más automáticas que Clayton Kershaw con un poco de ofensiva a su favor.

Sin embargo, cada vez que sube al montículo, los maderos de Los Angeles se van a dormir junto con los del equipo rival.

Kershaw se mantiene como uno de los mejores lanzadores, no solo de la actualidad, sino de la historia como lo indican sus nueve temporadas seguidas con menos de 2.91 de efectividad. Sin embargo, es víctima sistemática de una falta de apoyo como lo refleja lo que le sucede esta temporada, que hace recordar su campaña de Cy Young de 2013, en la que acumuló nueve derrotas pese a finalizar con 1.83 de carreras limpias admitidas.

Si eso no refleja la ineficiencia ofensiva de los Dodgers cada vez que Kershaw trabaja, nada lo hará. Bueno, tal vez esto: ha lanzado en 50 partidos en los que su ofensiva le “respalda” con una o menos carreras y 18 en la que el apoyo fue nulo. Esas dos cifras deberían aparecer en el diccionario junto a la definición de la palabra injusticia.