España, la FIFA y el Caso Villar

Estados Unidos

Ayer hubo una cumbre España-FIFA, en la que quizá lo primero que convenga destacar es que la secretaria general del máximo organismo del fútbol es una mujer senegalesa, Fatma Samoura. En estos tiempos de conquista de espacios para la mujer no es malo celebrar que la segunda jerarquía del fútbol mundial sea una mujer. Y de una región en vías de desarrollo. Por ser el fútbol un espacio tan tradicionalmente ‘masculino’, me parece relevante el hecho. Me gustó verla ahí, con su atuendo colorido, entre los trajes impecables de Méndez de Vigo, José Ramón Lete y Juan Luis Larrea. Una imagen impensable hace pocos años.

Por lo demás, la reunión dejó flotando un mensaje optimista. Nada, se supone, nos hace pensar que España no vaya a ir al Mundial. El llamamiento al Consejo de Estado para que decida si han de repetirse o no las elecciones a la Federación escamó a la FIFA, que vio tal cosa como una injerencia política en el mundo futbolístico. Ayer se le presentó un argumento a Fatma Samoura para desmontar ese recelo: el Consejo de Estado acaba de contrariar al Gobierno en su estrategia para con Cataluña. Por tanto, se supone que lo que decida respecto a la repetición o no de las elecciones no tiene por qué ser lo que dicte el Gobierno.

Así que hubo lugar a un comunicado optimista, emitido por Méndez de Vigo, asumido por la FIFA, sin protesta, en el que ambas partes coinciden en respetar que la solución se resuelva ‘por los cauces legales establecidos’. Mientras, se sabe que el Consejo de Estado ha dado otra patada para adelante, y que tampoco fallará este jueves sobre si han de repetirse o no las elecciones, tema central de la controversia. La cosa es si, liquidado Villar, el futuro ha de construirse sobre los escombros del villarato o con un plano nuevo. En eso seguimos, mientras el Consejo de Estado, del que ya se esperaba fallo hace tres semanas, no se decida.