NEW YORK YANKEES

Los Yankees reciben una lección enriquecedora pese la derrota


Yankees - Red Sox; tercer partido en vivo

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Aaron Judge es una de las numerosas razones por las que los New York Yankees serán uno de los equipos dominantes en el futuro.
RONALD MARTINEZ AFP

Sé que esto no sirve de consuelo, probablemente para ninguna de las distintas capas que componen la orgullosa organización del Bronx o para sus aficionados, que ya se relamían cuando se adelantaron 3-2 antes del viaje a Houston para ganar su 41º banderín como campeón de la Liga Americana y con serias opciones para ganar su 28º título de las Series Mundiales.

Salvo que esto no se va a producir o al menos en 2017, claro.

Los New York Yankees llevaron hasta el límite a un equipo como los Houston Astros antes de hincar la rodilla y caer en las Series de Campeonato, pero la lectura no puede ser más positiva puesto que el club afrontaba 2017 con expectativas razonables de cara a luchar por una plaza que diese acceso a los playoffs mientras se separaba el grano de la paja en relación con las promesas que podían constituir una base sólida para los años venideros.

Y en ese sentido, el balance no puede ser más prometedor.

Un año para el recuerdo

Hay que repasar lo logrado por los Bombarderos del Bronx a lo largo de esta temporada y es que estuvieron luchando por el título divisional con los Boston Red Sox hasta la última semana de competición, mostrando un aplomo excelente en los malos momentos y brillando con enorme intensidad en los más positivos. Únicamente así se puede entender que se presentasen con el segundo diferencial más alto de las Mayores (+198), solo por detrás de los Cleveland Indians (+254) y por delante de Houston Astros (+196) o Los Ángeles Dodgers (+190).

Esto es, hicieron méritos para haber logrado una cifra de victorias por su contundencia que les hubiese situado entre la élite con más de 100 victorias al igual que Dodgers, Indians y Astros

No está mal para un equipo que tenía expectativas moderadas, ¿verdad?

Al mismo tiempo, confirmaron que Gary Sánchez no sufrió el famoso ‘sophomore jinx’, la maldición del segundo año y que tiene un trueno en su bate aunque tendrá que mejorar detrás del plate, Luis Severino ha mostrado nivel All-Star y se ha confirmado como una pieza indispensable para el futuro, Didi Gregorius ha roto registros en posesión de Derek Jeter y aporta una defensa mejor que la de cualquier momento pasado del Capitán y Greg Bird se ha rehecho tras dos años marcados por las lesiones con un ilusionante rendimiento en postemporada.

Y luego está Aaron Judge.

El gigante de 2.01 y 127 kilos de peso ha encandilado a la afición neoyorquina en un año de rookie que pasará a la historia como uno de los más maravillosos de todos los tiempos y su juego global, no solo los 52 home runs de temporada regular más los logrados en playoffs, y su carisma le convierten de inmediato en uno de los rostros más reconocibles de las Mayores y cada uno de sus turnos de bateo en cita obligada por lo que pueda lograr.

¿Una potencial dinastía?

Sí, el presente y el futuro son envidiables porque todos estos jugadores anteriormente mencionados más los Clint Frazier, Gleyber Torres, Justus Sheffield, Chance Adams o Estevan Florial están en una franja de edad que va de los 27 de Didi a los 20 del haitiano.

Es verdad que esa inexperiencia pudo jugar un poco en su contra porque el balance a domicilio en las Series de Campeonato fue paupérrimo, con tres carreras en cuatro partidos y una presión que quizás no llevaron de la mejor manera posible aunque tener que medirse a Justin Verlander (dos veces), Dallas Keuchel y los inspirados Charlie Morton y Lance McCullers Jr. también cuenta.

La Liga Americana va a estar dominada durante los próximos años por equipos cuya base es una acumulación de talento extraordinario… y joven. Houston Astros, New York Yankees y Boston Red Sox aspiran a someter al circuito junior a sus designios en las próximas temporadas aunque tendrán un durísimo rival en los Cleveland Indians mientras finaliza su ventana de oportunidad.

Además, la agencia libre tras el 2018 no hará sino hacer más atractiva si cabe la competitividad e instante ideal para potenciar más a estos equipos… o que surja la rivalidad con otros.

El presente es espléndido y el futuro puede serlo aún más gracias a esta experiencia enriquecedora, que ya sabemos que cuando se aprende es en la derrota, aunque resulta muy dolorosa.