BUCKS 76-RAPTORS 87 (2-2)

DeRozan resucita, Giannis patina y los Raptors salen del pozo

El equipo canadiense recupera el factor cancha después de un triunfo muy trabajado en un partido muy poco vistoso. Claves Powell y Tucker.

DeRozan resucita, Giannis patina y los Raptors salen del pozo
Jeff Hanisch USA Today Sports

Los playoffs son duros. Una cuestión de ejecución, supervivencia y adaptación. Los mismos Bucks que dejaron a los Raptors en 77 puntos en el primer partido en su pista (104-77) se quedaron en 76 en el segundo (76-87). Agarrotados porque es difícil jugar cuando las cosas van mal pero ta-bién, sobre todo cuando se es un equipo rabiosamente inexperto, cuando asoma la posibilidad de dar un golpe casi definitivo. Los Raptors sobrevivieron, porque eso es lo que hacen en playoffs (hasta que asoma LeBron James, al menos…), pusieron el 2-2 y regresan a Canadá con factor cancha a favor en una miniserie a tres partidos.

Dwane Casey, azotado por su falta de flexibilidad en los partidos anteriores, trató de recuperar la mano ganadora (eso son los playoffs) con movimientos que sonaron a terremoto para un equipo generalmente tan rígido, tan maquinal. Jonas Valanciunas salió de un quinteto en el que entró un Norm Powell que defendió muy bien y anotó cuando había que anotar (12 puntos). PJ Tucker hizo un excepcional trabajo sobre un Giannis Antetokounmpo algo pasado de revoluciones, el propio Valanciunas usó por fin su fuerza bruta en el poste bajo, Lowry apareció a tiempo (18 puntos en 17 tiros pero 14 puntos en la segunda parte) y DeRozan vengó su partido sin canastas en el tercero con 33 puntos, 9 rebotes, 5 asistencias y 4 robos. Tuvo uno de esos valles que tan caros le cuestan en playoffs tras 21 puntos en la primera parte pero apareció al final, cuando hacía falta. Así, con esa base y trabajo de Ibaka cuando peor iban las cosas (10+8), los Raptors parecieron lo que deberían haber parecido durante toda la eliminatoria: un equipo superior.

Veremos si este triunfo desatasca un poco a estos Raptors que, en cualquier caso, se limitaron a ser el tuerto en un partido de ciegos: 10/43 en triples entres los dos equipos. En los Bucks solo Snell anotó de tres (5/10) en una tarde en la que parecía increíble que el marcador no terminara de romperse (demérito de los Raptors: 69-74 a 5:30 del final) a pesar del desastre general que era el ataque local. Middleton anotó 10 puntos con 13 tiros, Brogdon 2 con 4, nadie aseguró los tiros libres y Giannis se quedó en 14 puntos, 9 rebotes y 4 asistencias con un 6/19 en tiros y 7 pérdidas. Después de un buen segundo cuarto, desapareció en una segunda parte en la que solo anotó dos tiros libres. Desnudos, los Bucks vivieron de sus kilométricos brazos y de cargar, cosas de tanto fallar, el rebote de ataque. Pero con 30 canastas por 20 pérdidas de balón, el partido le quedó grande a un equipo en fase maduración y pase lo que pase en esta eliminatoria, con un techo difícil de predecir. Su público, que lo sabe, le despidió con gritos de 'Bucks en seis': Bucks in Six.

Habrá sexto de vuelta en Wisconsin, eso es seguro. Y alguien tendrá match point y un pie en semifinales. Después de este partido y si la eliminatoria se estabiliza en la lógica, ese alguien debería ser Toronto Raptors. Pero como todo es dolor para la franquicia canadiense cuando llegan los playoffs, vaya usted a saber. De momento esta es la única certeza: 2-2 y el quinto, la noche del lunes del martes (01:00, hora española). Veremos hasta qué punto han despertado los Raptors y hasta qué punto está enfadado Giannis Antetokounmpo.