Philadelphia Eagles

Carson Wentz regala escopetas de caza a sus hombres de la OL

El quarterback de los Philadelphia Eagles es un enamorado de esta práctica deportiva y de la tradición de proteger a los tipos que te protegen.

Carson Wentz regala escopetas de caza a sus hombres de la OL
AL BELLO AFP

El trabajo de los hombres de la línea ofensiva no es el más grato o el que se lleva más focos, o más aplausos, en un campo de fútbol americano. Las más de las veces sus hazañas quedan oscurecidas por las de sus más rutilantes compañeros de ataque y, sin embargo, cuando la lían quedan expuestos por completo. Pero hay gente que les valora como se merecen. Muchos aficionados, la mayoría de estudiosos del juego, todos los entrenadores y... y los quarterbacks. Oh, estos adoran a una buena línea por encima de todas las cosas. Ellos saben bien el valor que tienen.

Existe una bonita tradición en la NFL que consiste en que, al acabar el año, los QBs les compran regalos a sus compañeros de la OL. Aquello de que si les proteges ellos te protegerán a ti. Es cuestionable, como todas las tradiciones, si se aplica de forma general porque, por ejemplo, ¿deberían Cam Newton, Russell Wilson o Trevor Siemian regalarles algo este año? Siemian en concreto, cobrando la 'miseria' de un contrato rookie de séptima ronda con gente delante de él que se levanta casi diez millones de dólares y que no le han servido más que para saludar a los pass rushers al verlos pasar... no parece muy justo, no.

El caso que me lleva a escribir este artículo es diferente. Es el de Carson Wentz, QB, también rookie, de los Philadelphia Eagles. Ha decidido comprar a sus compañeros linieros una escopetas de caza marca 'Beretta', personalizadas para cada uno de ellos. Es un regalo curioso y, para que engañarnos, políticamente incorrecto, al menos desde el punto de vista europeo, pues junta dos asuntos peliagudos: la tenencia de armas y la caza.

El regalo tiene que ver con el segundo y no con el primero. No se trata de armas que se tengan en casa y se puedan usar en defensa propia o, como parecen pensar algunos deportistas profesionales norteamericanos, para llevar a un club nocturno a divertirse. Se trata de instrumentos de caza.

Wentz es un enamorado de esta práctica. Algo que tiene mucho que ver con sus raices y por donde jugó en la universidad, en North Dakota. No hay que olvidar de que se enteró de que su equipo traspasaba a Sam Bradford y que él era el titular estando de caza, y que dedica sus vacaciones a esta actividad con otro deportista bien conocido como es Mike Trout (Los Angeles Angels, MLB), con el que comparte pasión y viajes.

Los líneas ofensivas de los Eagles se han mostrado encantados con el regalo, incluso los que jamás han portado un arma, como Isaac Seumalo, o los que no saben nada de caza, como Brandon Brooks.

Está por ver si en la escopeta que Carson Wentz le ha comprado a Lane Johnson va algún mensaje explícito en el que le pida, por favor, que no vuelva a cometer errores que le sancionen y le impidan jugar en la NFL. La temporada del rookie ha sido espléndido con Johnson en el campo y más irregular, mucho más, cuando el fantástico right tackle ha estado apartado de los terrenos de juego. Y es que no hay quien aprecie a los grandes OLs como un QB.