URUGUAY

Una final termina en batalla campal y con el árbitro ebrio

El encuentro entre Conventos y Boca Junior fue suspendido tras una pelea. Ya se suspendió hace dos semanas cuando el árbitro acudió borracho a pitar.

Lo que iba a ser un partido por el título de cuarta división en la ciudad uruguaya de Melo se convirtió en una batalla campal que dejó al fútbol en un segundo plano.

Este martes se volvían a ver las caras los equipos de Conventos y Boca Juniors después de que su partido del pasado 18 de diciembre se suspendiese por el desplome del árbitro en mitad del choque a causa del estado ebrio en el que se encontraba el colegiado.

Al igual que en el partido disputado hace dos semanas, el encuentro terminó en bochorno. Según informa el medio uruguayo Ovación,  en el minuto 37 de partido, la discusión entre dos jugadores de Boca y Conventos se convirtió en una batalla campal entre los jugadores y algunos aficionados en la que se pudo ver patadas, cabezazos y linchamientos entre los jugadores de ambas plantillas que se saldó con varios futbolistas lesionados.

Las fuerzas del orden se vieron obligadas a intervenir y, junto con los árbritros, decretaron la suspensión del encuentro para evitar males mayores mientras algunos jugadores se recuperaban de las heridas sufridas en la banda del campo.