No hay miedo a USA

Al igual que antes de un duelo importante en el fútbol, las especulaciones sobre los efectos en México, tras la llegada de Donald Trump a la presidencia de los Estados Unidos, son el pan de cada hora en los medios nacionales. Y de la misma forma en que nos ilusionamos cuando nuestro querido Tri (así llamamos al seleccionado de fútbol) se prepara para enfrentar a Alemania, por ejemplo, al magnate no se le tiene miedo… con todo y que estamos seguros que ese partido no lo ganaremos.

Esperamos que este viernes por la noche México logre ganar por primera vez en Columbus o, al menos, corte con esa seguidilla de vergonzosos “dous a cerou” con los que nos despacharon cada vez que nos metimos al pequeño Mapfre Stadium, desde 2001. De cualquier forma, esta vez tenemos asuntos más importantes para preocuparnos que un partido de fútbol y la asistencia a un Mundial más, en los que de cualquier manera jamás hemos logrado acceder a un quinto cotejo fuera de nuestro territorio.

De hecho, pensándolo bien hasta me dan ganas de no provocar las iracundas reacciones de Trump si el equipo de Juan Carlos Osorio les llega a ganar en su territorio; ya vieron cómo se puso cuando un cineasta mexicano, Alejandro González Iñárritu, fue a recibir por tercera vez consecutiva el Oscar al mejor director del año. “México tuvo una gran noche en los Oscar. Y cómo no, si están acostumbrados a arrebatarnos lo nuestro, más que ninguna otra nación”, declaró aquel domingo de febrero el susodicho presidente electo.

Además, si México llegara a perder, de nuevo, hay tiempo para enderezar el camino y hasta podría ser que echen del puesto al tan cuestionado entrenador colombiano, quien después de perder 7-0 ante Chile no puede ser visto ni en pintura por los aficionados y medios especializados aztecas.

Sí, en una de esas es lo mejor para todos, al menos hasta que nuestra moneda, el peso, recupere un poco de su ya de por sí escasa salud. Así, si logramos bajarla de nuevo a menos de 20 pesos por cada dólar, si los dejamos contentos con otra victoria ante los tricolores (allá), si evitamos que el empresario continúe jugando al gobernante, si nos volvemos un poco invisibles en estos días, las cosas irán mejorando.

PUES NO, puede que en otras partes del mundo piensen que así nos encontramos en estos momentos los mexicanos, pero están equivocados y por eso agradezco la oportunidad de aparecer en estas páginas y compartirle a nuestros hermanos españoles que los mexicanos no estamos asustados por la (nueva) caída del peso, de cara a las múltiples amenazas de mister Donald, y mucho menos porque otras selecciones de fútbol no han sido capaces de superar al equipo de las barras y las estrellas en su frío territorio. Por el contrario, estamos listos para intentarlo de nuevo con un cuadro repleto de futbolistas en nóminas de equipos importantes de Europa (13, para ser exactos), jugadores con la calidad de Carlitos Vela que por fin ha recuperado el gusto por jugar al fútbol o con la picardía del renovado Giovani Dos Santos, en la lista de los mejores jugadores de la MLS, por mencionar algunos.

En México hemos aprendido a vivir al lado del miedo sin perder la sonrisa, la energía para seguir luchando y la ilusión en que un día nos ganaremos a ley el gusto de ser liderados por un presidente de verdad; así como un entrenador con el nivel de sacarle a nuestros talentos lo mejor que tengan, sin miedo a trascender y a escalar peldaños en el contexto mundial.

Y por cierto, señor Trump, los mejores tacos no se hacen en la Torre Trump. Basta de mentir con nuestra imagen.