REAL MADRID

Conoce a Adriano Aveiro, el primo goleador de Cristiano

Es delantero en el Santacruzense de la Segunda división de honor y el sábado le marcó seis goles al Clube de Futebol de Formação de Madeira.

Conoce a Adriano Aveiro, el primo goleador de Cristiano
Maisfutebol

Los Aveiro son una de esas familias que llevan el gol en los genes. El 'killer instinct', que diría Mourinho, de Cristiano Ronaldo es universalmente conocido, pero no es el único miembro de la familia que golea con facilidad. Sucedió el pasado sábado. Mientras el madridista marcaba tres goles en Mendizorroza al Alavés, su primo Adriano Aveiro hacía el doble, seis. Adriano, de 33 años, juega de delantero en el Santacruzense de la Segunda división de honor portuguesa, y el sábado aniquiló él solo al Clube de Futebol de Formação de Madeira. Tal y como publicó Maisfutebol, marcó esos seis goles en apenas una hora: en el minuto 3, en el 34’, 46’, 52’(de penalti), 55’ y 60’. su equipo ganó 8-1...

"La seriedad y la ambición que demuestro en el campo son como las de mi primo. Está en nuestra sangre. El resto, por supuesto, es muy diferente: él es el mejor del mundo y yo sólo soy uno de los menores en mi campeonato. Marco 22 o 23 goles por temporada. En los últimos tres años fui dos veces máximo goleador y el mejor jugador de la liga (Segunda División de Honor de la Asociación de Fútbol de Madeira). Aquí todos me conocen como el primo de Cristiano, pero me gusta ser yo mismo por lo que hago en el campo", declaró Adriano Aveiro después de su estelar actuación a Maisfutebol.

El primo de Cristiano reconoce haber rechazado ofertas de categorías superiores por mantener su actual vida: "Económicamente no compensa. Vivo en Santa Cruz, tengo mi empleo estable y una familia. Juego al fútbol por hobby, me entreno de noche. He logrado conciliar el fútbol y la vida familiar".

Adriano y Cristiano comenzaron a dar sus primeros pasos en el fútbol en el mismo club, el Andorinha. Luego, sus caminos fueron muy distintos: "Él es un año y medio más joven que yo, pero jugamos en el mismo equipo. Él tenía nueve años y yo casi once. Yo después fui al Marítimo y él al Nacional antes de marcharse al Sporting de Portugal. Nos enfrentamos en campeonatos infantiles. Nos enfrentamos en el mayor derbi de Madeira y él fue mejor: el título acabó yéndose al Nacional". Y concluye: "Cristiano era ya un malabarista de la pelota. Tenía una gran capacidad de improvisación. Le salía todo de forma natural...".