Cubs 0 - 1 Indians

La fórmula habitual de los Indians arruina la fiesta en Wrigley Field

La clásica actuación de los pitchers de Cleveland es suficiente para volver a anular a los bates de los Cubs por segunda vez en la serie.

La fórmula habitual de los Indians arruina la fiesta en Wrigley Field

Wrigley Field recibía con todos los honores a las Series Mundiales con todo los honores que se merece después de 71 años de ausencia y la fiesta que se anticipaba tanto en el campo como en los alrededores del mismo, conocido como Wrigleyville, se tornó en pesadilla por la enésima soberbia actuación del cuerpo de lanzadores de Cleveland Indians, que se empeña una vez más en no ser un mero comparsa en toda eliminatoria de playoffs que disputen, incluso aunque se traten de las Series Mundiales.

El triunfo por 1-0 gracias a la carrera anotada por Michael Martínez e impulsada por Coco Crisp nos devuelve a una sensación que cobra cada vez más fuerza según avanzan los playoffs y es que aquel equipo que se adelanta en el marcador es el que termina haciéndose con el triunfo y una solitaria anotación es más que suficiente para volver a colocar a Cleveland por delante en el parcial de la serie.

Eso sí, tener ese bullpen ayuda una auténtica barbaridad.

En un enfrentamiento que parecía claramente favorable a los locales, que estaban arropados por un público entregado que había esperado toda una vida para presenciar este acontecimiento, los muchachos dirigidos por Terry Francona han vuelto a dar un puñetazo encima de la mesa de esta gran final, demostrando una solidez, entereza y confianza en sus posibilidades que demuestra que este grupo está llamado a ser un desafío fabuloso para unos Cubs que quieren acabar con su sequía de 108 años de duración, olvidando que los Indians también tienen sus cuentas pendientes con el Destino.

El líder en efectividad de la Liga Nacional, Kyle Hendricks estuvo sorprendentemente vulnerable, permitiendo un total de once corredores en base a lo largo de sus cinco entradas y dos tercios en los que estuvo moviéndose como un maravilloso funambulista, mientras que su rival, un inspirado Josh Tomlin por la presencia de su padre Jerry en Wrigley, mantuvo el tipo en un duelo en el que las carreras tenían una importancia capital, más cuando el propio Tomlin se vio obligado a salir del campo también con dos eliminados en la quinta, para ser relevado por Andrew Miller.

Y cuando el bullpen de los Indians comandado por el zurdo se pone manos a la obra, mal asunto para sus rivales.

En el clásico ejemplo de batalla de cuerpos de relevistas, el que parpadea primero es el que termina hincando la rodilla y así fue cuando los Indians fueron capaces de abrir la lata por primera y única vez en el partido, aunque sea sacrificando la permanencia de Miller sobre el montículo.

Sustituyendo al zurdo, que había liquidado a tres rivales en la sexta por strikeout, a la hora de batear, el pinch-hitter Coco Crisp volvió a ser determinante una vez más en postemporada impulsando una anotación que bien podría valer su peso en oro. Puede que a algunos les sorprendiera su tempranera entrada y salida, pero la actuación de Miller volvió a ser capital, sale poco castigado y vuelve a presentarse como potencial amenaza para los dos encuentros que restan en Wrigley.

Tras el brillantísimo relevo de Bryan Shaw y la salida del closer Cody Allen para los últimos cuatro eliminados, parecía que se trataba de un mérito trámite, pero estos son los playoffs y las Series Mundiales parecen decididas a ofrecernos emociones fuertes hasta el último suspiro del choque.

Después de un single de Rizzo y un inoportuno error de Napoli sobre Jason Heyward, los Cubs colocaban dos corredores en posición de anotar para Javier Báez, que ha sido uno de sus mejores hombres en postemporada y con la posibilidad de ser el héroe del encuentro, tal como le ocurriera en el choque inaugural de Series de División contra los Giants.

Salvo que Cody Allen no estaba por la labor de sumarse a la fiesta y su strikeout sobre el boricua, certificaba el triunfo y la quinta ocasión en la que los Indians han dejado a cero el marcador del rival, récord de todos los tiempos en unos playoffs.

Dato a tener en cuenta: cuando Allen y Miller actúan en el mismo partido, los Indians tienen una marca de 22-0 y su importancia está adquiriendo una importancia incluso mayor en este mes de octubre que se nos acaba.

Más preocupante resulta la preocupante sequía de unos Cubs, que se han quedado sin anotar por cuarta vez en los últimos ocho encuentros que han disputado, y que tendrán que despertar y pronto sino quieren tener una final menos feliz del que pensaban.

Para añadirle más emoción al asunto, Corey Kluber (3-1, 0.74 ERA en playoffs), dominador de los Cubs en el primer choque, tendrá la ocasión de poner a los Indians 3-1 en la serie y acercar a los de Ohio a su primer triunfo en 68 años. Por su parte, los Cubs recurrirán al veterano John Lackey (0-0, 5.63) para volver a colocar las tablas en la final.